"Debemos aglutinarnos como región y como democracias liberales, porque el Grupo de Puebla no es más que una contrafigura del Grupo de Lima. Y lo van a ir desmantelando a medida que vayan sustituyendo gobiernos", dijo el profesor Urruchurtu | EFE

Latinoamérica parece sumida en un gran caos. En los últimos días se han presentado disturbios violentos en países como Chile, Ecuador y Bolivia. Sin embargo, no parecieran ocurrir por casualidad. “Hay una secuencia y una articulación”, aseguró el politólogo y profesor universitario Pedro Urruchurtu.

Urruchurtu explicó en entrevista a El Nacional que estas protestas responden a un proyecto mayor de líderes de izquierda agrupados en el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla. Estas organizaciones pretenden generar desestabilización en los gobiernos que promueven mayor apertura económica.

Medidas impopulares

“Las decisiones que se han tomado, sobre todo decisiones políticas y económicas, para llevar a cabo la liberalización de la economía, se convierten en los detonantes de estas supuestas protestas en las que, sin desmeritarlas, hay grupos que se aprovechan para promover el vandalismo”, indicó.

El objetivo, añadió el politólogo, es dar a entender que son medidas impopulares, que ponen en riesgo la justicia social. Además, permitirán levantar un discurso de división y de resentimiento en la gente, con la finalidad de decir que ellos van a encarar el retorno de la “verdadera justicia”, porque estos años de “giro hacia la derecha” fueron negativos para Latinoamérica.

Urruchurtu señaló que los comunistas tienen sus grupos de choque y sus partidarios armados en casi todos los países de Latinoamérica, “para que se aprovechen de las revueltas, de la indignación y de los discursos que atraen masas para, en función de esto, alterar una ciudad completa”.

La reivindicación de la izquierda

“Esto siempre acarrea un proceso secuencial que deriva en solicitar la renuncia del mandatario nacional. Tal es el caso de Chile, donde un aumento, que proporcionalmente era inferior a los que la propia presidente Bachelet hizo durante su mandato, dejó al presidente Sebastián Piñera en jaque. Así también en Perú, en Ecuador y demás”,  comparó.

Cabe destacar, que el sitio oficial del Grupo de Puebla expresa claramente su objetivo: Retomar el poder de la región para “adueñarse del mañana”.

El profesor alertó sobre Colombia como la joya de la corona debido a que “los progresistas” jamás han logrado hacerse del poder.

Asimismo, se detuvo en los casos de Chile y Argentina, donde la vuelta de la izquierda al poder es una especie de reivindicación moral: “Tal es el caso de Alberto Fernández en Argentina, que repunta en las encuestas como favorito. De las primeras cosas que hará será salirse del Grupo de Lima, y adoptará una posición como la de México y Uruguay”.

Hacer contrapeso

Urruchurtu instó a los gobiernos democráticos a ser firmes y comunicar eficientemente sus ideas, porque pueden caer en el chantaje de los vándalos.

Recientemente, Nicolás Maduro aseguró que todos los objetivos del Foro de São Paulo se estaban realizando. “Estamos cumpliendo todas las metas que nos propusimos. Es la unión de los movimientos sociales, progresistas y revolucionarios”, dijo.

El profesor alentó a hacer una contrafigura que reconozca la amenaza que este proyecto representa. “Aglutinarnos como región y como democracias liberales. Porque el Grupo de Puebla no es más que una contrafigura del Grupo de Lima. Y lo van a ir desmantelando a medida que vayan sustituyendo gobiernos. Pueden ir haciendo lobby que incluso podría llegar con sus tentáculos a sustituir al secretario Almagro de la OEA”, expuso.

El Foro de São Paulo

El Foro de São Paulo es una cumbre anual que nació a partir de la caída del Muro de Berlín en el año 1991 y la disolución de la Unión Soviética. Fue fundado por Luiz Inácio Lula da Silva con el apoyo de Fidel y Raúl Castro. Su propósito fue replantearse la organización mundial, más que todo porque su principal benefactor económico e ideológico había caído.

El primer logro político triunfal en Latinoamérica lo tuvieron con Hugo Chávez en el año 1998. De ahí en adelante la región entró en un proceso conocido como “el giro a la izquierda”. Abundaron los gobiernos de corte “progresista” que fueron tomando el poder.

Para el año  2009, el foro llegó a tener 14 gobiernos en Latinoamérica. Es un proyecto de poderes que no solo es político sino ideológico y económico. Disfrutaron de altos precios de los commodities, como fueron los casos del petróleo en Venezuela y de la soja en Argentina. Mientras, se curtieron de casos de corrupción, como el de Odebrecht.

El profesor señaló que ante la realidad decidieron reorganizarse: “Se amparan bajo un discurso de victimización, como en los casos de Cristina Kirchner, Lula y Dilma Rousseff”.

Grupo de Puebla

Destacó que en julio se fundó el Grupo de Puebla: “Una especie de barniz rejuvenecido del mismo Foro de São Paulo, que no incluye a Cuba ni a Venezuela, para diferenciarse y marcar distancia aparente. Pero cuando ves quiénes están allí, desde José Luis Rodríguez Zapatero hasta Lula da Silva, te das cuenta de que no es más que una modernización o replanteamiento del proyecto político del Foro de São Paulo”.

“Aseguran que tienen unas ideas progresistas ‘más jóvenes y refrescadas’, pero que al final son lo mismo”, concluyó Urruchurtu.

@DPArchila