Diputados llaman a la calle, de manera pacifica y democrática. Foto: Archivo

Las diferencias se olvidan cuando el objetivo es el mismo: Reactivar la calle para recuperar la democracia y derrotar a la dictadura. Diputados coinciden en la importancia de retomar este escenario de manera pacífica y constante, para ejercer presión en contra del régimen de Nicolás Maduro.

Parlamentarios de Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, la Fracción 16 de Julio y Cambiemos afirman que hay razones para protestar. Las principales razones para salir son: La emergencia humanitaria compleja, la corrupción y la vulneración de los derechos políticos y sociales.

Las exigencias son claras: cambio político que lleve a un gobierno de transición para, finalmente, celebrar un proceso electoral libre y democrático.

“El objetivo está en el marco de seguir luchando por lo que anhela el país, que es su liberación. Hay que lograr un cambio político que traiga el cambio en lo económico y social”, manifestó Jorge Millán, jefe de fracción de Primero Justicia.

A su juicio, sin la presión y lucha interna no se podrá materializar un cambio.

Indicó que la situación en los países de la región es un buen acompañante en esta nueva etapa. “Creemos que el pueblo venezolano estará en la calle, luchando por derechos, por la libertad que merecen y mejores condiciones de vida”, agregó.

Operación Centurión

Millán recordó que hace dos semanas denunció la operación Centurión, con la que la dictadura pretende criminalizar la protesta y generar incertidumbre en la población. “Sabemos contra quién nos estamos enfrentando, a una dictadura que uno de sus principales objetivos es mantener una paz de los sepulcros”, dijo.

Mencionó que la denuncia buscaba dejar constancia de esta operación para que no tuvieran efecto, dado que la oposición saldrá a la calle a “luchar y protestar pacíficamente”.

“Ha sido el gobierno y sus brazos represores quienes han agredido a la población. Seguramente trataran de tildar protestas pacificas, democráticas y constitucionales como actos insurreccionales. La verdad es que hay una dictadura que usurpa el poder y que tienen en condiciones peores de esclavos a sus ciudadanos”, enfatizó.

Un derecho constitucional

William Barrientos, de Un Nuevo Tiempo, resaltó que los venezolanos sienten descontento, indignación y frustración ante la “profunda miseria a la que nos ha llevado el desgobierno”.

Mencionó que en el país no hay agua, luz, medicamentos, alimentos, por lo que más de cuatro millones de ciudadanos han huido a otras latitudes. “Han destruido un país minero y petrolero, han cercenado la libertad de expresión, persiguen y tienen encarcelados a innumerables personas por pensar distinto. El país es invivible para propios y extraños”, subrayó.

“Los venezolanos se cansaron. Reclaman por derecho lo que les corresponde: vivir en paz y armonía, con medicamentos, alimentos y servicios de buena calidad”, enfatizó.

No a la violencia

Ismael León, de Voluntad Popular, reiteró que ningún dirigente opositor ha llamado a la violencia, como ha querido hacer ver la dictadura. En su opinión, la cúpula trata de utilizar este argumento para allanar inmunidades parlamentarias, apresar dirigentes y chantajear a los manifestantes.

“Queremos que el mundo sepa que aquí nada es normal. Aquí hay una olla de presión en los barrios y en los ciudadanos que están cansado de vivir de una manera anormal”, expresó.

No a los escenarios violentos

Melva Paredes, jefa de fracción de Cambiemos, afirmó que hay que lograr que la protesta sea continua. “No queremos ver más niños muertos, no queremos jóvenes de 17 años de edad que mueran con escudos de cartón enfrentándose a unas fuerzas con municiones”, agregó.

Resaltó que el escenario de violencia la pone y le conviene es al gobierno, por lo que llamó a la sindéresis a los manifestantes y dirigentes. “A nosotros nos conviene es que el mundo vea que somos un pueblo pacífico que quiere cambiar”, dijo.

“El venezolano tiene que manejarse con mucha madurez y entender la situación que estamos viviendo. No debe caer en provocaciones violentas ni nada que traiga derramamiento de sangre”, enfatizó.

Sin información

Omar González, de la Fracción 16 de Julio, indicó que el grupo parlamentario está en todos los escenarios de lucha, pero con exigencias claras: cierre del diálogo, elecciones sin usurpación  y defensa del Parlamento.

“Los chavistas reincorporados no son diputados y acordar con ellos un Comité de Postulaciones Electorales es ilegal. Mientras no exista claridad en torno a esto, los venezolanos no sentirán confianza en la dirigencia política”, señaló.

Resaltó que la ruta es hacer presión y exigir a los cancilleres del TIAR que avancen en acciones económicas, judiciales y policiales contra del oficialismo. “El TIAR tiene una agenda para socavar los pilares del régimen y generar un compromiso mutuo entre las naciones afectadas. Con estas señales inequívocas se generarán señales de confianza con la ciudadanía y veremos esa fuerza desplegada en la calle nuevamente”, precisó.

Bolivia, un ejemplo

Los diputados afirmaron que Bolivia puede ser un ejemplo para que el pueblo venezolano se mantenga en la calle. Sin embargo, recordaron que la situación de ambos países es distinta.

Millán, Barrientos, León y Paredes coincidieron en que la primera diferencia entre ambas naciones es que en Venezuela la FANB está comprometida con el régimen.

“Aquí no creen en la democracia, en la justicia, ni en la gobernabilidad”, manifestó Barrientos.

Ante esta situación, León agregó que uno de los objetivos fundamentales de la movilización es llamar a los militares a unirse al pueblo, a solicitar la renuncia de Maduro para ir a una transición y convocar elecciones libres.

El parlamentario pidió a los organismos de seguridad del Estado que no se presten para reprimir o perseguir a manifestantes en la calle. A los militares les exigió que se unan al clamor del pueblo.

Pese a esto, Millán consideró que “los días por venir pueden convertirse en el día final de una dictadura oprobiosa que ha acabó con las condiciones de vidas del pueblo”.

No hay una dirigencia firme

González mencionó que, a diferencia de Bolivia, en Venezuela se han cometido fraudes electorales que no se cobraron porque  “no existió una dirigencia política firme y comprometida con la exigencia de los venezolanos”.

“Bolivia sí es un ejemplo para nosotros, pero porque allá existe una dirigencia política firme, que no aceptó chantajes de falsos diálogos, denunció un fraude electoral y se mantuvo firme contra la tiranía”, señaló.

Paredes indicó que solo se puede lograr un cambio mediante una negociación que permita la salida de Maduro e ir a elecciones con un nuevo CNE. “Si el régimen insiste en que le quiten las sanciones, las negociaciones tienen que ser directamente con Estados Unidos. Tienen que ser negociaciones entre Nicolás Maduro y Donald Trump”, finalizó.