Dylann Roof, que expresó afinidad con grupos supremacistas blancos, mató en junio de 2015 a nueve personas en una iglesia negra en Charleston, Carolina del Sur | Getty Images

Autoridades de alto nivel mexicanas y estadounidenses se reunieron este martes en Ciudad de México para abordar lo sucedido en el tiroteo que ocurrió en El Paso, Estados Unidos, en el que murieron 22 personas, 8 de ellas mexicanas. El hecho sucedió el sábado 3 de agosto.

«Como parte de nuestra longeva cooperación en procura de justicia con México, la reciente reunión de trabajo de alto nivel entre el FBI y sus contrapartes de la Fiscalía General de la República se llevó a cabo hoy (este martes)», informó en Twitter la Embajada de Estados Unidos en México.

Fuentes federales confirmaron a Efe que la reunión se celebró en la sede de la Fiscalía General de la República, en Ciudad de México, y tuvo carácter privado.

«A la luz de los recientes eventos de El Paso, los temas de crímenes de odio y derechos civiles se agregaron a la agenda de esta reunión, que ya se tenía programada», puntualizó la embajada, que atribuyó el encuentro a una iniciativa continua de intercambio de inteligencia entre naciones.

El gobierno de México evalúa, a través de la FGR, interponer una denuncia por terrorismo y pedir la extradición de Patrick Crusius, el joven estadounidense que ejecutó el ataque en un centro comercial de El Paso.

El tiroteo se debió, según las autoridades, a una ideología supremacista blanca, ya que identificó un Walmart de la ciudad fronteriza con México con el objetivo de matar al máximo de mexicanos posibles.

Washington Post: Autor de masacre de El Paso quería matar a mexicanos

Tras la matanza, el gobierno de México solicitó al gobierno de Estados Unidos toda la información sobre el tiroteo con el fin de determinar si hay otras personas u organizaciones que busquen dañar a mexicanos en ese país.

Considera que tipificar los hechos como terrorismo va a tener muchas implicaciones y facilitará a México tener toda la información sobre los hechos.

También anunció acciones legales contra el vendedor del arma utilizada en la matanza.

Como consecuencia del tiroteo masivo, el presidente Donald Trump condenó el fanatismo y el supremacismo blanco e instó a aplicar la pena de muerte para los autores de este tipo de ataques.

El presiente de México, Andrés Manuel López Obrador, confió en que los tiroteos en Estados Unidos lleven a un mayor control de armas en ese país.