Foto: Referencial

Más de veinte denuncias se reciben a diario en la Unidad de Investigaciones de Delitos Informáticos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística, situada en el edificio Icauca, de la avenida Urdaneta, ciudad capital.

Médicos, abogados, amas de casa, comerciantes y  estudiantes son víctimas de ofertas engañosas a través de Instagram. Estas personas son contactadas por terceros, conocidos o desconocidos, quienes ofertan la venta de dólares a un costo por debajo de la tasa con que se cotice al  día.

De acuerdo con funcionarios adscritos a esta unidad de investigación, los estafadores de dólares son personas expertas en hackear cuentas en las redes sociales, específicamente Instagram y a través de mensajes privados, ofrecen la venta de dólares. A estos embaucadores se les denomina: delincuentes sin rostro.

Carolina Rangel es venezolana, pero desde hace dos años reside en Barranquilla, Colombia. Su cuenta de Instagram es @carorangelmendoza, pero afirma que no la usa mucho.

El pasado 16 de agosto, Rangel notó que al ingresar a su cuenta, ésta le arrojaba un error. Otra persona se apoderó de ese usuario, agregándole el número 22 a la cuenta ya existente: @carorangelmendoza22.

Rangel recibía a diario mensajes de sus familiares a través del Whatssapp y facebook, donde le preguntaban sobre la venta de dólares que ella presuntamente ofrecía.

Rangel y sus parientes  notaron que su usuario en Instagram fue hackeado. “Le hackearon la cuenta y contactaron a todos sus seguidores, quienes pensaron que era ella; Muchos conocidos le  escribieron al privado y solicitaron los datos para hacer el pago de los dólares”, explicó un hijo.

Los detectives del Cicpc explicaron que el perfil del hackers es: hombre no mayor de 30 años de edad y de acuerdo a las pesquisas, son personas que residen en la Costa Oriental del Lago, en el estado Zulia, en el centro del país y el oriente.

“Prefieren que las comunicaciones sean por mensajes privados, por ello prefieren el Instagram. Crean un usuario o usan el de otro para enganchar a los contactos. Para vender los dólares, manifiestan tener un problema familiar, una enfermedad o un viaje”.

Funcionarios alegaron que son cuentas que por lo general, los usuarios no manejan con regularidad y tienen pocas publicaciones.

Los detectives recomiendan proteger las cuentas con aplicaciones que permiten la verificación de las mismas en dos pasos: correo electrónico y número de teléfono.

Otro caso

“¡Hola amiga, llegué de Texas anoche. No tengo soberanos para moverme en la ciudad y necesito que me cambies al menos 100 dólares!”, este fue el mensaje que recibió Sophía González a través de la red social Instagram, el pasado viernes.

 “Como sabes, llevo tiempo fuera del país, por lo que supongo, mis cuentas estén bloqueadas. Te voy a pasar el número de otra amiga, para que le transfieras a ella, luego voy a tu encuentro para entregarte los 100 dólares”, dijo el amigo de González.

La confianza entre los amigos de infancia, dio paso para realizar una transferencia del total de los dólares en bolívares soberanos, a una entidad bancaria pública, cuyo usuario era una mujer que reside en Maiquetía, La Guaira.

Transcurridas 24 horas y con el dinero debitado de su cuenta bancaria, González se sintió estafada.

Funcionarios de la policía científica indicaron que este tipo de estafas se registran en Maracaibo, Punto Fijo, Valencia , Barquisimeto y Caracas.

“Los estafadores actúan  desde otros países, pero dan cuentas bancarias venezolanas”, aseguró un detective.

Al momento de realizar la denuncia en la unidad de Delitos Informáticos, la víctima debe llevar pruebas tangibles de la estafa.

Finalmente recomiendan no comprar nada por redes sociales, si no se tiene contacto directo con el vendedor.