Amazonía
Un manifestante escribe una pancarta este viernes durante una protesta frente al consulado de Brasil, en Cali (Colombia) por los incendios que afectan a la selva amazónica desde hace más de 15 días | EFE/ Ernesto Guzmán Jr.

El grave incendio que arrasa a la Amazonía de Brasil avivó el temor del mundo por la devastación medioambiental, la crisis climática y el impacto de las políticas estatales.

«Infierno en la selva», titulaba este jueves uno de los principales diarios brasileños sobre la grave crisis medioambiental en la Amazonía.

Líderes de todo el mundo, gobiernos y varias personalidades se sumaron al llamado mundial por la protección de esa zona selvática en llamas, por cuya crisis el presidente, Jair Bolsonaro, insinuó como posibles responsables a las ONG.

«En medio de una crisis climática internacional, no podemos permitir que se produzcan más daños en una importante fuente de diversidad y oxígeno», advirtió por Twitter António Guterres, secretario general de Naciones Unidas.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, señaló que los incendios suponen «una crisis internacional» y aseguró que la cuestión se tratará con urgencia durante la cumbre del G7 en Biarritz.

Frente a esta declaración, Bolsonaro «lamentó» que el mandatario francés «busque instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales».

Colombia le propuso a Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un «proyecto conjunto» de prevención frente a la catástrofe ambiental.

El gobierno de Chile confirmó el ofrecimiento de ayuda de su país a Brasil para luchar contra la conflagración.

El régimen de Nicolás Maduro manifestó su «profunda preocupación» por los incendios y también ofreció su «modesta ayuda» para mitigar la «dolorosa tragedia, con carácter inmediato».

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Costa Rica también expresó su «profunda preocupación por los devastadores» incendios forestales.

Iglesia 

Los obispos católicos reunidos en el Consejo Episcopal Latinoamericano pidieron a los gobiernos de Brasil y Bolivia, así como a la comunidad internacional, «tomar serias medidas».

«Lo que le pasa al Amazonas no es un asunto solo local, sino de alcance global. Si el Amazonas sufre, el mundo sufre», manifestaron en un escrito titulado «Levantamos la voz por el Amazonas».

Como respuesta a esta situación los integrantes del movimiento Juventudes por el Clima se plantarán mañana viernes frente a las embajadas de Brasil en todo el mundo para reclamar acciones.

Este «no es un problema local» sino un asunto «que tiene repercusiones globales», aseveró en un boletín la organización juvenil.

El grupo instó a los políticos de todo el mundo a tomar medidas y denunciar la destrucción de ese ecosistema esencial.

#PrayForAmazonas

Frente a la catástrofe también declararon miles de personas que llevaron la etiqueta #PrayForAmazonas como tendencia global en Twitter.

En esta y en otras redes como Instagram, personalidades y famosos mostraron su rechazo ante el desastre en «el pulmón del planeta».

Leonardo DiCaprio consideró que «es aterrador pensar que el Amazonas es la selva tropical más grande del planeta (…) y ha estado ardiendo y ardiendo durante los últimos 16 días consecutivos, literalmente sin cobertura de los medios de comunicación. ¿Por qué?».

«Cuando la Catedral de París estaba ardiendo en llamas, los medios de comunicación del mundo cubrieron cada momento y algunos billonarios se apresuraron a restaurarla. En este momento la selva amazónica está ardiendo», criticó Ricky Martin.

El reguetonero J Balvin compartió en sus redes un listado de varias ONG para ponerse en contacto.

La artista cubano-estadounidense Camila Cabello comentó: «Esto hace que me den ganas de llorar de frustración».

«El Amazonas se quema. El Amazonas no es de Suramérica únicamente, es de todos», escribió en Twitter Paulo Dybala, futbolista argentino del club Juventus de Italia.

La Amazonia

Esta conflagración es una de las más graves en los últimos años en la Amazonia, que reúne 25% de la superficie del continente y es la mayor floresta tropical del mundo.

Esta zona se extiende sobre 7,4 millones de kilómetros cuadrados, que son equivalentes al 5% de la superficie total de la Tierra y a casi el 25% del continente americano.

Según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales de Brasil, los focos de fuego en todo el país en lo que va de este año superan 83% a los del mismo período de 2018.

En un informe difundido este martes, el INPE precisó que hasta el 18 de agosto ha registrado 71.497 focos de incendio en Brasil, 52,5% se sitúa en la región amazónica.