para combatir la gripe
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De acuerdo a las estadísticas, cuando las temperaturas varían es más fácil contagiarse de un resfriado, por ello, se recomienda conocer algunos remedios caseros para combatir la gripe y sus síntomas, sin gastar demasiado en analgésicos.

Té de jengibre

Gracias a las propiedades analgésicas y antibacteriales del jengibre, este es capaz de aliviar el malestar corporal. Por eso se recomienda para aliviar los síntomas de la gripe. Para prepararlo se debe hervir una taza de agua con una cucharada de jengibre fresco y rallado. Se le añade un poco de miel y un poco de limón para mejorar su sabor. También se puede añadir un poco de cúrcuma, condimento que puede desinflamar las vías respiratorias.

Ajo en cápsulas

Se puede buscar dos dientes de ajo, picarlos por la mitad y tomarlos como pastillas con jugo o agua. Este es un remedio rápido y efectivo ya que  las propiedades antibióticas, antisépticas y antivirales se activan y surten más efecto que si se consume entero.

Té de eucalipto

El eucalipto tiene propiedades antisépticas y balsámicas que te ayudan a despejar las vías respiratorias. Es expectorante y en consecuencia contribuye a combatir los problemas bronquiales. Para beneficiarte de él, hierve una taza de agua, con tres o cuatro hojas de eucalipto, agrégale tres hojitas de menta para quitarle lo amargo y dale el toque final con un poquito de miel. Lo ideal es que te tomes al menos dos tazas al día. Una en la mañana y otra por la noche.

Infusión de limón

Esta posee un alto contenido de vitamina C y tiene además propiedades antibacteriales, antivirales y antiinflamatorias. Se puede preparar si se exprime un limón en una taza de agua caliente, se agrega un trozo de su cáscara y se endulza con un toque de miel.

Gárgaras de té verde

Uno de los mejores remedios caseros para aliviar el dolor de garganta son las gárgaras de té verde, pues con este método se llega de manera efectiva a los lugares afectados. El té verde tiene inmensas propiedades antivirales.

Sopa de pollo

El remedio preferido pues alivia la congestión nasal y lubrica la garganta para combatir la irritación, mientras inhibe el movimiento de las células inflamatorias.

Tomar reposo

Descansar.  De esta manera el sistema inmunológico funcionará mejor y se acelerará el proceso de recuperación. Cuando se está en reposo el  cuerpo puede dedicar todas sus energías a combatir el malestar.