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Investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de California realizaron un estudio que desmintió que los gatos y los perros comen plantas para purgarse. Para ello, los científicos le pidieron a más de 1.000 dueños de mascotas que observaran el comportamiento de los animales.

Como muchos propietarios sospechaban, comer plantas es un hábito común. 71% de los animales lo hizo al menos seis veces en el período de observación y 61%, más de 10 veces.

El estudio demostró que, en realidad, los gatos y los perros mastican hierbas del jardín todo el tiempo. Sus dueños solo se dan cuenta de esa práctica cuando encuentran vómitos verduzcos en el suelo.

En una ponencia presentada en el Congreso de la Sociedad Internacional de Etología Aplicada, los investigadores concluyeron que el vómito es una consecuencia ocasional de comer hierba y no el objetivo. Comer plantas es instintivo y hacerlo supone un beneficio para las mascotas.

Los científicos también descartaron otra de las suposiciones comunes: comer hierba ayuda a los gatos a expulsar bolas de pelo.

En el caso de los perros se demostró que rara vez presentaban enfermedades antes de comer hierba y que el vómito era una consecuencia relativamente rara de comerla.

Además, se concluyó que la frecuencia de ingerirla no estaba relacionada con la dieta del perro o con la cantidad de fibra que engullía, lo que sugiere que no estaban tratando de compensar alguna deficiencia dietética.

El resultado es que comer hierba no es una señal reveladora de que un animal esté enfermo; es un comportamiento instintivo.

La mejor solución es asegurarse de que los gatos y los perros en casa tengan un suministro regular de plantas no tóxicas para masticar.