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Los perros y gatos vegetarianos son un tema controversial. No existen estudios concluyentes que afirmen si una dieta a base de vegetales es perjudicial o no para ellos. Sin embargo, antes de decidirse por esta opción es necesario conocer las desventajas de este tipo de dieta.

Los perros y gatos necesitan agua, proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas y minerales. Las dietas veganas deben proporcionar dichos nutrientes o complementarse para cubrir el déficit de carne y mantener las funciones vitales. Por ello, estas dietas incluyen mayor proporción de elementos sintéticos, ya que se carece de tejidos animales.

Las mascotas necesitan consumir tejidos animales para obtener aminoácidos esenciales, que no se adquieren al consumir suplementos alimenticios o cantidades excesivas de proteína vegetal, lo cual conlleva a diarreas y problemas hepáticos.

Algunos vegetales como espinaca, espárragos y remolacha contienen saponinas, pero en grandes proporciones son tóxicos. Con los gatos es más complejo ya que el déficit de nutrientes esenciales puede llevar a problemas visuales, auditivos, cardíacos, dermatológicos, inmunológicos, reproductivos y óseos.

Antes de cambiar al vegetarianismo es necesario asesorarse con un veterinario que diseñe una dieta balanceada acompañada de los suplementos adecuados.

Además, si desea evitar los alimentos concentrados, se puede preparar alimentos en casa recibiendo asesoría veterinaria. Lo importante es que no se realicen cambios bruscos en la alimentación, se acuda a un veterinario para que lleve un control y se suspenda la dieta vegetariana en caso de afectar la salud de la mascota.