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Las sanciones de Estados Unidos contra el régimen de Nicolás Maduro ya tienen efectos económicos. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) informó este viernes que la producción de crudo venezolano registró una caída del 4% entre junio y julio, unos 32.000 barriles diarios.

Estos datos se incluyen en el informe mensual difundido en Viena por la OPEP, y en el que se citan «fuentes secundarias» procedentes de institutos y analistas independientes.

Las extracciones de Venezuela, uno de los socios fundadores de la OPEP y hasta hace poco uno de sus mayores productores, pasaron de los 774.000 bd de junio a los 742.000 bd de julio, según el informe.

Se enfría la demanda petrolera mundial

El bloque entero de la Opep sufrió una baja de julio hasta 29,61 mbd, 246.000 bd menos que en junio y muy por debajo de la demanda que estima el mundo requiere del grupo, unos 30,7 mbd.

Parte de esta caída también se debió a que Arabia Saudí, que recortó su bombeo en 131.000 bd, así como de otros países que vieron descender su producción de forma involuntaria, también cuenta con bloqueos económicos por parte de la administración de Donald Trump.

Un posible «brexit» sin acuerdo y una guerra comercial entre Estados Unidos y China, llevaron a la Opep a revisar a la baja su cálculo de la demanda de petróleo hasta fines de 2020.

En su informe mensual, la organización prevé que el consumo mundial de crudo crezca en 1,1 millones de barriles diarios, 40.000 barriles diarios menos de lo que había estimado hace un mes.

Con ello, el promedio de la demanda en este año no superará los 100 mbd, tal y como se esperaba inicialmente, sino que se situará ligeramente por debajo de esa barrera (99,92 mbd), que recién superará en 2020, gracias a un aumento anual de 1,14 mbd.

La corrección a la baja, señala el documento, no será la última si se mantiene el actual rumbo de la economía global, que apunta a una desaceleración de los principales motores del crecimiento mundial, desde China a Estados Unidos, pasando por la Unión Europea.

«Esta previsión está sujeta a una posible revisión a la baja debido a las incertidumbres relacionadas con el rumbo de la economía global», subraya el informe de la Opep.

Los analistas del grupo petrolero revisaron ligeramente a la baja su pronóstico sobre el crecimiento de la economía global en 2019, al cifrarlo en 3,1%, tras rebajar 0,2% su previsión del avance de la coyuntura en Estados Unidos, hasta 2,4%.

Los datos sobre el crecimiento de la Eurozona permanecen iguales, con un avance del 1,2%, mientras que China se mantiene en 6,2%, lejos de sus mejores cifras, e India en 6,8%.

«Las perspectivas sobre los fundamentos del mercado parecen un tanto pesimistas para el resto del año, dado el debilitado crecimiento económico, los problemas comerciales en marcha y la desaceleración del aumento de la demanda», prevé el informe.

Incertidumbre económica

La OPEP aseguró que «grandes incertidumbres» se ciernen sobre la coyuntura del planeta, donde «el riesgo a la baja para el crecimiento económico mundial es predominante».

Aunque el mercado petrolero mundial se encuentra en este momento más equilibrado, los analistas ponen el foco en el creciente riesgo de una desaceleración mundial y los efectos negativos de la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

La perspectiva descrita es similar a la planteada por la Agencia Internacional de la Energía, que rebajó sus estimaciones sobre la demanda mundial de petróleo para este año y para el próximo.

Esto, en base a las menguadas perspectivas del PIB mundial publicadas por el Fondo Monetario Internacional.