El Observatorio Venezolano de Prisiones denunció que 19 presos que estaban en la cárcel de Cumaná, estado Sucre, y fueron trasladados a la prisión de El Dorado, estado Bolívar, rebajaron entre 30 y 50 kilos. «Llegaron pálidos, cadavéricos y muertos de hambre», señala la nota de prensa de la ONG que dirige Humberto Prado.

Cuando llegaron a El Dorado, 18 reclusos fueron rechazados, pero antes de sacarlos de ese penal, por orden del director, les dieron una paliza con una tabla. Luego los llevaron a la cárcel de Puente Ayala, en Anzoátegui, señaló Prado.

José Agustín Astudillo Dimas, de 31 años de edad, que ya estaba sentenciado, estuvo tres años en el Internado Judicial de Cumaná. Hace 2 años y medio lo trasladaron a El Dorado. «Era poco lo que comía, pues los alimentos que recibía eran de mala calidad», contaron sus familiares al equipo de OVP.

El 13 de junio, Astudillo Dimas murió de paludismo en la cárcel de Cumaná. Esta enfermedad la contrajo en El Dorado. La autopsia reveló que la causa de muerte fue paro respiratorio. Al morir, pesaba 30 kilos.