Giorgina Pérez, hija del dirigente exiliado Oscar Pérez, desestimó que el Ministerio Público la acusara de haber incurrido en trata de personas por intentar llevar a al menos 120 niños desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía hasta Perú.

“Es un milagro haber salido. Oía las imputaciones pero no tenían ni pies ni cabeza”, dijo Pérez en declaraciones a VPI poco después de salir de tribunales este domingo. 

Alegó que la ONG Unión Venezolana en Perú se encarga de asesorar a venezolanos que desean emigrar a ese país para que puedan acceder a programas sociales.

En ese sentido desmintió que estuvieran cometiendo irregularidades. Por el contrario, insistió en que su meta era reencontrar a los niños con sus padres, algunos de los cuales no se habían visto en períodos que oscilaban entre seis meses y dos años.

“Solo había diez muchachos que no cumplían con los requisitos pero los perjudicaron a todos”, añadió.

Sin libertad plena

Aunque fue liberada, sobre Pérez y otros tres implicados en el caso pesan medidas cautelares de prohibición de salida del país y presentación ante tribunales cada 15 días.