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El presidente encargado de la república, Juan Guaidó, debe permitir la entrada de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) al país, para que capture a aquellas personas que estén involucradas en narcotráfico, indicó Richard Blanco, diputado a la Asamblea Nacional por la Fracción 16 de Julio, en una entrevista con El Nacional.

En reiteradas oportunidades se ha denunciado la presunta implicación de funcionarios del chavismo en el narcotráfico. Recientemente, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos publicó el nombre de Tareck el Aissami, vicepresidente del Área Económica, como uno de los prófugos más buscados por “narcotráfico internacional”.

A su juicio, la única vía para el cese de la usurpación, primer paso en la ruta establecida por el presidente interino el 23 de enero, es con la conformación de una coalición internacional en vista de que el proceso de negociación está cerrado porque “con criminales no se dialoga”.

“Tenemos 17 años en la búsqueda de un bendito diálogo. Van nueve intentos, dicen que van a soltar a los presos políticos, a respetar la Constitución, que van a hacer la depuración de las instituciones, a sacar a los narcotraficantes y a desarmar a los colectivos, pero nunca lo hacen. La negociación hay que darla por concluida. No podemos seguir con algo que no nos va a permitir avanzar”, manifestó.

A Blanco la Asamblea Nacional Constituyente le allanó la inmunidad parlamentaria el 7 de mayo por estar presuntamente involucrado en los delitos de traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, entre otros, luego de participar en el levantamiento militar del 30 de abril.

El 9 de mayo se refugió como huésped en la Embajada de Argentina en Caracas, desde donde planificó huir del país por la frontera con Colombia para el 17 de junio. En suelo neogranadino estuvo solo unos días mientras coordinaba su viaje a Buenos Aires, en donde se encuentra actualmente.

Richard Blanco pidió protección en la residencia del embajador argentino

“Tomé la decisión de salir del país en un momento en el que pensé mucho qué más hacía en la calle, fuera de Venezuela, que estar allí y en un determinado momento salir y ser preso en una de las mazmorras que les oprime la libertad a los ciudadanos, como es el caso del Sebin, donde ya sabemos lo que ocurre en torturas y asesinatos”, explicó.

Al pisar suelo argentino, el 25 de junio cerca de las 9:00 p. m., pudo conversar con su madre, quien se encontraba muy delicada de salud y falleció en la madrugada del 26 de junio. “Fue un golpe muy duro. Gracias a las redes sociales, pude ver a mi madre a través de videos, pero son cosas muy lamentables que no solo lo he vivido yo, lo han vivido muchos venezolanos”, afirmó.

El legislador ratificó su petición a la plenaria del Parlamento de modificar el Reglamento de Interior y Debate para que se autorice un quorum virtual, a fin de que los parlamentarios en el exilio puedan participar en las sesiones: «Estamos en una época globalizada, a través de los mecanismos tecnológicos podemos participar en los debates, aprobar acuerdos o salvar nuestros votos».

–¿Se esperó en algún momento que le allanaran la inmunidad parlamentaria?

–Todos los venezolanos tenemos que estar pendientes de que eso nos ocurra. La persecución del régimen de estos usurpadores nos tiene en la lista a todos los venezolanos. Cuando sientan que uno es un estorbo, porque está dando la lucha de frente, para la reconquista de la libertad y la democracia, sin duda alguna que van a actuar. Esta acción es írrita, ilegal e inconstitucional. Yo no tengo ninguna inmunidad allanada, tuve que salir de Venezuela porque en 2009 fui preso ilegalmente y no iba a ser un trofeo para el usurpador de Nicolás Maduro.

¿Por qué abandonar la Embajada de Argentina?

-Tenía que cumplir protocolos que me limitaban la posibilidad de denunciar y actuar. Quien me conoce sabe que soy un diputado que constantemente está a la defensa del rescate de la libertad y la democracia, y en contra de estos genocidas, violadores de los derechos humanos, de esta gente que les ha hecho tanto daño a los venezolanos

¿Cómo fue la salida?

–Tuve que salir con una logística, me cambié de diferentes vehículos a lo largo del recorrido, uno que normalmente se hace en 8 horas, y a mí me tocó hacerlo en 14 horas.

El diputado Richard Blanco huyó a Colombia y seguirá hacia el sur

¿Qué trabajo va a realizar?

–Me he reunido con todos los ministros que he podido, con la ministra de Seguridad, con el ministro de Justicia, con la presidenta del Ente Nacional de Comunicaciones y con el secretario de Asuntos Estratégicos, que está haciendo un dispositivo con la diáspora venezolana, que según el director de Migración –con quien también me reuní– supera los 170.000 venezolanos. No hemos descansado dándoles apoyo a todos los venezolanos. Ahora tengo previsto una reunión de más alto nivel, que me permita informar sobre las vicisitudes por las que estamos pasando en Venezuela y la ayuda humanitaria que solicitamos.

¿Cómo lograr el cese de la usurpación?

–Con la aplicación del compromiso de la Responsabilidad de Proteger de la Organización de las Naciones Unidas, del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, cuando se nos acepte la reincorporación de Venezuela, y del 187 numeral 11 de la Constitución, que le da cualidades al presidente para que acepte ayuda internacional y se cree una gran coalición militar que (ejecute) acciones tácticas que nos permitan salir de esta gente que está perturbando la tranquilidad y la paz del país.

Falleció la madre del diputado Richard Blanco

¿Cómo ayudaría esta coalición internacional?

–Sería una intervención no convencional. En todo caso, les corresponde a los organismos internacionales actuar con grupos de diferentes países. Es importante el ingreso de la DEA y la colaboración del presidente (Iván) Duque, que ha informado sobre la participación del ELN y la FARC en territorio venezolano. Tenemos que actuar con más rapidez, acciones que no nos permitan darle oxigeno al régimen, porque el tiempo se nos agota y, desgraciadamente, cuando el tiempo se nos agota, desfavorece al pueblo que busca la libertad y de democracia. Y favorece al grupo de delincuentes que se hacen pasar por dirigentes políticos.

–¿Qué pasaría si se llega a enero de 2020 sin que haya cesado la usurpación?

–Vamos a esperar esa fecha. Apostamos por que el presidente Juan Guaidó tome las decisiones correctas para no llegar a esa fecha, el país no espera de aquí a enero.