joven venezolana violada
"Karina Zucconi, los padres de la joven violada gritan justicia": el mensaje que se lee en el cartel. Foto: EFE

Activistas del movimiento feminista Método Wom manifestaron este viernes en las cercanías de la embajada de Argentina en Caracas para pedir a las autoridades protección y justicia para la joven venezolana violada a manos presuntamente de su jefe en el barrio de Once, en Buenos Aires.

«Estamos acá reunidos, principalmente, exigiendo justicia, no solamente por la hija de Thays Campos, sino por todas las mujeres que están siendo víctimas de violencia el día de hoy», dijo la presidenta del movimiento, Victoria Romero, ante la prensa minutos antes de entregar un documento con su petición a los diplomáticos argentinos.

Defensa de la venezolana violada en Buenos Aires

Romero, en compañía de otros cinco compañeros, manifestó su indignación ante lo ocurrido con la joven venezolana, cuyo nombre se mantiene en reserva para su protección, y envió un mensaje, a través de carteles, a la jueza del caso Karina Zucconi.

«Karina Zucconi, los padres de la joven violada gritan justicia», decía uno de los carteles.

Los activistas criticaron la forma en que la justicia argentina está llevando el caso, pues el presunto agresor, Humberto Garzón, se encuentra en libertad.

«Si hablamos de que somos un país (Argentina) feminista, de que somos un país en donde se aprueba la legalización del aborto, o sea una cantidad de cuestiones feministas, también tenemos que tener en cuenta la protección de todas las mujeres venezolanas que se encuentran afuera con este éxodo», dijo.

La historia

El sábado pasado la policía encontró a la joven venezolana en un local, en el que había comenzado a trabajar, al lado del presunto violador, y según ella misma relató a la prensa, había comenzado a sentirse mareada después de beber un vaso de agua que su jefe le ofreció.

La joven consiguió llamar a su hermana para alertarla antes de quedarse dormida.

«Cuando ella contesta solamente vi que la llamada estaba corriendo pero ya no le pude hablar, no le pude decir absolutamente nada, sentí fue que me dormía, estaba muy mareada, dormida, no sé, y él me estaba poniendo el pantalón, y de ahí me imagino que me volví a dormir porque cuando me desperté nuevamente estaba la Policía», señaló en declaraciones a la prensa.

La situación generó indignación en Buenos Aires donde ocurrieron manifestaciones para reclamar a la jueza que lleva el caso que ordene la detención de Irineo Humberto Garzón Martínez, presunto responsable.


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