El ex presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) Rafael Ramírez aseguró este jueves que grupos asociados a Tareck El Aissami, ministro de Industrias y Producción Nacional del régimen de Nicolás Maduro, se han beneficiado de la industria petrolera venezolana.

En entrevista ofrecida al programa Código 58, transmitido por TV Venezuela, el ex funcionario explicó que la estatal venezolana se ha encargado de desmontar el control de precios y ha vendido el petróleo a descuentos absurdos a estas personas, así como a círculos militares.

Señaló que estos beneficios forman parte de los llamados Contratos de Servicio de Manuel Quevedo, actual jefe de Pdvsa y ministro de Petróleo. “Se firmó un decreto a Quevedo donde él puede hacer lo que quiera con la industria petrolera, donde él puede firmar los contratos que se le den”, alegó Ramírez.

Maduro no sabe con quién cuenta

El ex presidente de Pdvsa  afirmó que Maduro tiene el problema de que no sabe con quién cuenta porque hay muchos intereses que están en pugna en Caracas.

“Siempre he dicho que la gente que rodea a maduro está rodeada de gasolina y en cualquier momento van a buscar una salida tanto para su situación personal como para sus situaciones de grupo”, manifestó.

Asimismo, el ex funcionario dijo que el narcotráfico no mantiene a Maduro en el poder, sino otros factores económicos brutales, como grupos empresariales que siempre lo han apoyado, sectores que se benefician del oro y del petróleo y militares.

“Ha sido una extraña confluencia de intereses”, sostuvo.

Sobre la negociación que sostienen representantes de Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela, con delegados del régimen chavista, Ramírez indicó que Diosdado Cabello, jefe de la asamblea nacional constituyente, vive dándole patadas a la mesa.

“Dice que no va a haber elecciones, mete preso a (Édgar) Zambrano (primer vicepresidente de la Asamblea Nacional). Diosdado está pidiendo su espacio porque obviamente en cualquier negociación va a ser negociado por Maduro, es un tema de supervivencia”, agregó.