Tareck el Aissami es uno de los dirigentes oficialistas a quien el gobierno de Estados Unidos ha acusado de corrupción y narcotráfico en los últimos años. También ha sido objeto de amplias investigaciones por parte del servicio venezolano de inteligencia por sus presuntos vínculos con organizaciones terroristas.

En documentos secretos recopilados por agentes venezolanos, y que fueron enviados a The New York Times, se pudo constatar que El Aissami y sus familiares han ayudado con el ingreso de militantes de Hezbolá en Venezuela, han hecho negocios con un narcotraficante y resguardado 140 toneladas de químicos (urea) que, se cree, fueron usados para la producción de cocaína, lo que ha contribuido a convertirlo en un hombre rico.

The New York Times recuerda que Hezbolá es considerada una organización terrorista por Estados Unidos, y funcionarios de ese país dijeron que desde hace tiempo tiene presencia en América del Sur, donde ha ayudado a lavar dinero del narcotráfico.

El archivo, que fue entregado a The New York Times por un ex oficial venezolano de inteligencia de alto rango y cuyo contenido fue confirmado de manera independiente por otro ex agente, incluye testimonios de informantes que señalan a El Aissami y a su padre, Carlos Zaidan el Aissami, de reclutar a miembros de Hezbolá para expandir el espionaje y las redes de narcotráfico en la región.

Con información del diario The New York Times