Miguel Pizarro, diputado a la Asamblea Nacional (AN) y presidente de la Comisión Especial de Seguimiento de la Ayuda Humanitaria, asumió con determinación y responsabilidad la labor de dirigir un proceso que marca la vida o la muerte de los venezolanos más vulnerables.

El parlamentario explicó en exclusiva para El Nacional que el próximo 23 de febrero, día para el que está pautado el ingreso del primer cargamento de ayuda humanitaria al país, marca uno de los hitos históricos más importantes de Venezuela.

“Lo que ocurra en nuestro país con la ayuda humanitaria va a ser producto de dos esfuerzos: El de la ciudadanía, esa presión que se puede hacer dentro y fuera de la nuestras fronteras por quienes saben que la ayuda no es una limosna o un mecanismo de propaganda, sino que la ayuda es una necesidad para 300.000 personas que están en riesgo de vida o muerte y, así como es importante la presión de la gente, su organización y movilización, también lo es la presión y el acompañamiento de la comunidad internacional”, dijo Pizarro.

El diputado señaló que la situación que está planteada para este sábado es la oportunidad de salvar vidas e indicó que los alimentos, medicinas e insumos ingresarán por diferentes puntos del país.

“Estamos convencidos de que la presión va a ayudar a que la ayuda ingrese. Además hay un escenario que es posible: que ellos, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), lo bloqueen todo. Ante eso hay un cosa importante que debemos entender: la única derrota en el bloqueo de la ayuda la sufren quienes desde el poder han generado la crisis. Creer que van a poder cerrar eternamente la posibilidad de que entre la ayuda es algo absolutamente irrealizable. Si nos cierran una puerta, nos vamos a meter por la ventana. El sábado va a entrar la ayuda por los cuatro costados”, aseguró.

Pizarro comentó que con la FANB hay un tema de fondo debido que la decisión que los funcionarios militares deben tomar es distinta a la decisión política. Señaló que los uniformados en la frontera deben elegir con qué cara quieren ver a sus familiares, y no entre el apoyo a un grupo o a otro. 

El parlamentario precisó que la AN es un ente que coordina y canaliza la ayuda humanitaria mediante las organizaciones no gubernamentales (ONG) y la Iglesia. Además detalló que un grupo de hospitales recibirá medicamentos e insumos, mientras que las poblaciones con riesgo nutricional, como los wayúu, las víctimas del arco minero y los indígenas desplazados por el conflicto guerrillero, serán los primeras en recibir el apoyo alimenticio.

“Hemos seleccionado a un grupo de hospitales tipo 4, que condensan 75% de nuestra población hospitalaria, para poder ser atendidos y acompañados. En el caso de las poblaciones vulnerables hemos decidido iniciar con puntos cercanos a la frontera y con poblaciones de difícil acceso para luego migrar hacia las ciudades y mecanismo muchos más urbanos”, declaró.

La identificación de las primeras poblaciones que recibirán la ayuda humanitaria se realizó mediante el análisis de la Encuesta Nacional de Hospitales, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), el Mapa Nacional de Pobreza y los Insumos de Incidencia y atención de las ONG y de la Iglesia.

“Con estos informes se compiló un solo programa técnico que es el Plan Estratégico Nacional de la Emergencia Humanitaria Compleja que se consignó y aprobó en la AN y que mediante el presidente encargado Juan Guaidó ha sido compartido con cada país, institución y agencia que están ayudando en el tema humanitario. ¿Por qué es importante tener un plan estratégico? Porque nosotros nos enfrentamos a la improvisación, a esta crisis humanitaria no llegamos porque cayó un meteorito, por un terremoto o un maremoto, llegamos por las decisiones políticas de un grupo que con corrupción, robo y destrucción de las instituciones nos trajo a este estadio y cambiar eso implica actuar con mucha mejor planificación”, afirmó.

Foto: Fabiana Rondón El Nacional

Canal humanitario abierto

El diputado explicó la importancia de mantener un canal humanitario abierto para que la entrada de los insumos, alimentos y medicinas el 23 de febrero no sea un ingreso aislado. Detalló que debe permanecer operativo para que luego del primer cargamento, que fue enviado por Estados Unidos, Colombia y Brasil, continúen llegando al país la ayuda enviada por Francia, Reino Unido, Canadá, Alemania, España, Argentina, Chile y países más pequeños de Europa.

«Lo que hoy son 300.000 personas, que en una segunda tanda sean 600.000, en una tercera 1.800.000 y en una cuarta lleguemos a 2.500.000. Van a intentar minimizar lo que estamos haciendo y la importancia de darle a esto recurrencia permite que todos sepamos por qué estamos luchando. Batallar por mantener un canal abierto es garantizar que en el mediano plazo podamos atender a 100% de la población vulnerable”, precisó.

El presidente de la Comisión Humanitaria señaló que para resguardar los suministros, una vez que estén en el país, es fundamental el apoyo de la ciudadanía, por lo que destacó que los venezolanos han realizado un proceso de comprensión y aprendizaje colectivo que les ha permitido entender que todos son protagonistas. «Un país que entendió que no es espectador del cambio, sino que desde el asfalto, el movimiento y acompañando a que las cosas ocurran, genera la mayor garantía de que vamos bien”. 

El parlamentario detalló que la AN no administra de manera directa los recursos financieros, que se han obtenido mediante la Coalición de Ayuda y Libertad, para poder cumplir con un principio humanitario fundamental: la transparencia.

Explicó que el contraste entre quienes usurpan el poder y quienes de manera legítima lo reclaman, implica que los mecanismos tienen que ser absolutamente auditables y transparentes.

Asimismo, sentenció que quienes hablan de comida cancerígena y armas bacteriológicas se van a enfrentar a una grave realidad: perder su espacio en la política. 

«¿Quién va a creer que lo que uno quiere traer para este país es algo que asesine a más gente, si la razón fundamental por la que estamos peleando es por la dignidad humana? Cuando la gente empiece a ver que de nuestra mano vienen alimentos, medicinas, suplementos nutricionales y acompañamiento para poder salir de la miseria, ellos no solamente van a quedar como mentirosos, van a perder su espacio político. A ese movimiento que desde la mentira y la manipulación ha intentado meterle miedo a la población, nosotros tenemos que decirles con mucha fuerza que han fracasado. Queremos sacar a la gente de la pobreza, no mantenerla ahí para poderla dominar», aseguró. 

“No vamos a permitir que nos sigan destruyendo”

El parlamentario, que fue nombrado por el presidente interino Juan Guaidó como presidente de la Comisión, expresó que cuando el desespero de las personas por la falta de medicinas se vuelve propio, la labor política cambia su dinámica.

“Es una gran responsabilidad asumir la Presidencia y la coordinación de todo el tema humanitario porque no es una tarea política, es una tarea social. Agradezco la decisión que tiene que ver con mi trayectoria en el área social, pero también tengo razones personales: mi hermana tiene un tumor cerebral. Antes su tratamiento llegaba siempre y, lamentablemente, me tocó durante mi campaña electoral (de 2015) despedirla en Maiquetía porque la corrupción en este país hizo que más nunca llegara su tratamiento”, dijo Pizarro visiblemente emocionado.

El diputado indicó — luego de una emotiva pausa — que es una tarea de vida lograr que en Venezuela exista un sistema de salud que permita atender las necesidades de los ciudadanos.

“Cuando uno logra asumir el desespero de los demás como propio la tarea política es distinta, ya no es cómo me tomo la mejor foto, es cómo hago para que ese tratamiento de mi hermana esté aquí, cómo hago para que mi hermana esté aquí. Así como yo, estoy seguro de que somos miles los que estamos en esta situación. Para nosotros no es una tarea política, para nosotros es una tarea de vida: la existencia de ellos en el poder es equivalente a la destrucción de nuestros sueños y no vamos a permitir que nos sigan destruyendo”, detalló. 

Pizarro aseguró que la etapa del odio, la impotencia y la frustración ya pasó y que ahora la generación política, desde los más jóvenes hasta los mas adultos, enfrentan un proceso que permitirá que la situación del país cambie. 

«Con esto que uno siente que es imposible no quebrarse. A mi hermana le tocaba cuidarme cuando mi mamá trabajaba. Me llevaba al colegio mientras mi mamá estaba en el Congreso y esa impotencia que me dio tener que despedir a mi familia yo la he convertido en ganas y en fuerzas para que más nunca tengamos que vivir esto. Esa forma de aferrarse a lo que uno siente, a esa razón de fondo que a todos nos mueve, es por lo que yo estoy convencido de que nos va a llevar a cambiar las cosas. Esa preocupación que tenemos muchos de que la medicina no se consigue cuando hace falta hay que convertirla en la fuerza que haga que este motor se mueva hasta que estemos en Miraflores con un nuevo presidente y no sigamos viendo a la vergüenza que hoy en día está ahí sentada para reírse de todos», expresó. 

Foto: Fabiana Rondón | El Nacional

Puente para el reencuentro

El diputado, quien indicó que su crianza estuvo marcada por la lucha contra el Apartheid y por la liberación de Nelson Mandela, comentó que el concierto que se realizará en Cúcuta, el viernes 22 de febrero, es un movimiento cultural, de paz y de cambio que asegura es la mejor manera de destruir a quienes solo tienen la hegemonía de la violencia. 

«A mucha gente le parece que la situación es muy grave y por eso nosotros no estamos convocando a una celebración. Es un concierto de protesta. Yo que soy político desde chiquito y que siempre me he dedicado a estudiar procesos sociales sé que una de las cosas más demoledoras que tiene este tipo de regímenes es cuando el mundo entero toma la decisión de ayudar a solucionar y a generar el cambio», detalló.

Pizarro señaló que el hecho de que tantos artistas y personalidades influyente digan que en Venezuela los niños mueren por falta de medicinas y que los pacientes oncológicos no reciben las quimioterapias y las radioterapias demuestra que en el país hay una crisis humanitaria compleja. «Es fundamental para poder centrar los ojos del mundo en donde nosotros necesitamos que estén, en nuestra frontera y nuestro país». 

El parlamentario expresó que, aunque actualmente hay obstáculos bloqueando el puente internacional Las Tienditas, en el futuro ese espacio servirá para que los venezolanos se reencuentren con sus seres queridos y que, al terminar este capítulo de la historia de Venezuela, los ciudadanos sonreirán porque se logró el cambio y regresó la esperanza.