Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, hizo una declaración final sobre su visita de tres días a Venezuela para constatar la crisis humanitaria, y solicitó la liberación de todas las personas privadas de libertad «por ejercer sus derechos civiles y políticos de forma pacífica».

Tras reunirse con representantes del oficialismo, la oposición y familiares y víctimas de violaciones de derechos humanos, la ex presidente de Chile informó que alcanzó un acuerdo que establece que un equipo de derechos humanos, conformado por dos personas, permanezca en Venezuela para brindar asistencia y asesoría técnica, monitorear la situación y constituir una oficina en el país.

“El Ejecutivo ha aceptado que mi equipo técnico tenga acceso pleno a los centros de detención para poder monitorear las condiciones y hablar confidencialmente con los privados de libertad. Además, a trabajar para permitir un acceso más amplio en los distintos mecanismos de derechos humanos, incluidos los expertos independientes, conocidos como relatores especiales”, indicó.

Y agregó: «Creo que darán el acceso porque es lo que nos han prometido. En caso contrario, lo manifestaremos». 

Durante su visita sostuvo encuentros con Nicolás Maduro, Tarek William Saab, Alfredo Ruiz, Juan Guaidó y Diosdado Cabello. Asimiasmo, escuchó los testimonios de las víctimas de violaciones de derechos humanos y a sus familiares. Mencionó, por ejemplo, la historia de un hombre que le explicó cómo su hermano fue torturado, humillado y asesinado por oficiales encapuchados de las FAES.

“Me he comprometido en seguir abogado por la justicia para ellos, sea quienes sean los perpetradores (…) Es importante que haya justicia para ellos, sean del color que sean”, aseguró.

Expresó preocupación por las sanciones a la estatal petrolera, que podrían exacerbar la crisis económica preexistente desde el 2013. 

Ante la situación descrita, hizo recomendaciones constructivas sobre «cómo avanzar», en las que enfatizó que todos los líderes políticos deben poner los derechos humanos de los venezolanos por encima de cualquier ambición personal, política e ideológica.  »El destino de más de 30 millones reside en la voluntad y en la habilidad de sus líderes», recordó. 

No tieene prevista otra visita al país. «Tengo todo el mundo a cargo (…) Lo importante del viaje es que habrá presencia de la oficina. Antes el trabajo se hacía desde afuera, ahora se hará desde aquí».