Las fuerzas de seguridad de Venezuela que son leales al gobierno de Nicolás Maduro lanzaron bombas lacrimógenas contra el líder opositor Juan Guaidó, que estaba acompañado por militares.

Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países, dijo que las fuerzas militares «dieron el paso» al apoyarlo a él y su plan para quitar del poder a Maduro.

Las bombas lacrimógenas cayeron en el este de Caracas, cerca del lugar en que se encuentra Guaidó, también jefe del Parlamento, junto a Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular y quien fue liberado hoy pese a que sobre él pesa una sentencia de casi 14 años de prisión.

Los elementos armados que respaldan a Guaidó devolvieron las lacrimógenas y hasta ahora no se sabe si alguien resultó lesionado tras estas refriegas.

Guaidó y López se mantienen cerca de la base aérea militar La Carlota, donde el gobierno dispone de material bélico y cuyas inmediaciones han sido tomadas por numerosos miembros de las fuerzas de seguridad que han cortado vías públicas. Al lugar se han acercado decenas de simpatizantes de Guaidó tras el llamamiento hecho por el opositor de respaldar en la calle este levantamiento.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo que los cuarteles del país están funcionando con normalidad. «Rechazamos este movimiento golpista que pretende llenar de violencia al país. Los pseudolíderes políticos que se han colocado al frente de este movimiento subversivo, han empleado tropas y policías con armas de guerra en una vía pública de la ciudad para crear zozobra y terror», indicó el ministro en la red social Twitter.

Padrino aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana «se mantiene firme en defensa de la Constitución Nacional y sus autoridades legítimas».