El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, afirmó este viernes que la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, está muy preocupada por la situación del país. 

Ambos sotuvieron una reunión este viernes en la mañana en el Palacio Federal Legislativo. Entre los temas que abordaron –informó Guaidó– destacan los relativos a los presos políticos, las torturas en las cárceles, el uso de colectivos paramilitares para atacar a los ciudadanos, la presunta captación de niños venezolanos por parte de la guerrilla, la minería ilegal y la presencia de militares foráneos en Venezuela. 

El también presidente de la Asamblea Nacional recalcó que no hay que ver la visita de Bachelet como una solución inmediata, sino una manera de visibilizar aún más la crisis venezolana, en especial para dar a conocer a las víctimas. 

«La visita de Bachelet creo que habla de la importancia de la situación de Venezuela. Es el reconocimiento implícito y explícito de la emergencia humanitaria que vive Venezuela, que está al borde de una catástrofe sin precedentes en el hemisferio», indicó el diputado, quien destacó que Bachelet se reunió ayer por más de cinco horas con familiares y víctimas de persecución y violaciones de derechos humanos. 

Además, aseguró que la alta comisionada insiste en la liberación de los presos políticos venezolanos: «Bachelet tiene muy claro su papel». 

Guaidó informó que en Venezuela se quedarán dos personas del equipo de la oficina de Bachelet para que continúen con el seguimiento de la situación del país. «No solo de los hospitales o las escuelas, sino del interior del país», agregó.

Concluyó anunciando que convocará para los próximos días más acciones de calle. «La calle es fundamental para la presión interna», insistió.