“¡Fuerza de Caracas contra la imposición!”, gritaron ayer dirigentes y militantes del PCV, PPT y el MEP frente al Poder Electoral en Plaza Venezuela  porque se dejó sin efecto la candidatura de Eduardo Samán a la Alcaldía de Libertador.

Las autoridades del MEP aseguraron, con la copia de la inscripción en mano, que Samán fue inscrito ante la Junta Electoral del Distrito Capital y luego se les sumaron el PCV y PPT, al analizar que era la “mejor opción de Libertador”.

La sorpresa es que el sistema automatizado de postulación del Consejo Nacional Electoral (SAP) lo descartó porque no se efectuó su inscripción y por  tanto anularon su postulación, no aparecen las tarjetas del MEP, el PCV y PPT.

Samán, el secretario general del PCV, Oscar Figuera; la secretaria de Organización de PPT, Ilenia Medina, y el Frente Nacional del Adulto Mayor rechazaron lo que consideran maniobra que busca favorecer a la aspirante del PSUV, Erika Farías, que aún no logra la aceptación en el seno del oficialismo en Caracas.

“Lo leguleyo no puede desconocer la verdad. Mi candidatura es una realidad contundente. Hay movimientos sociales de Caracas que me apoyan. Eso se está midiendo en las encuestas. Tienen que dejarme participar. Si el gobierno nacional está llamando a la oposición a participar en el proceso electoral, por qué no quieren que yo participe, si soy de este gobierno y soy revolucionario”, manifestó el ex ministro de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y ex superintendente de Indepabis.

El PCV ha defendido el derecho de postular candidatos propios, con perfil que considera revolucionario y cuestiona que el PSUV y Miraflores le dicten líneas, como hizo el presidente Nicolás Maduro el 6 de noviembre, cuando les reclamó a los aliados su resistencia a la candidatura de Farías.

De hecho, el buró político le aclaró a Maduro que solo siguen órdenes del Comité Central del PCV, máxima instancia partidista.

 “No nos dirigen gobernadores ni gobernadoras ni alcaldesas, ni nos dirige el presidente. Nos dirigen las instancias establecidas por nuestro partido; si con esas instancias no se discute, no hay acuerdo, así lo decida quien lo decida externamente, por mucho poder que tenga, por mucha fuerza que tenga, por mucha legitimidad que tenga”, dijo Figuera.

Y añadió: “Eso debe quedarles claro a todos los actores políticos. Al Partido Comunista no lo subordina nadie. El PCV está subordinado, de manera consciente, a los intereses de la clase obrera y del pueblo trabajador de la ciudad y del campo”.