La alta comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos finaliza esta noche su visita a Venezuela, después de haberse reunido con funcionarios del chavismo, el presidente interino, Juan Guaidó, diputados, organizaciones civiles y familiares y víctimas de la represión.

Ciudadanos confían en que la corta estancia de Michelle Bachelet en el país le haya permitido ver la realidad que se vive en el territorio nacional –más allá de la información que pudo haber recibido del régimen de Nicolás Maduro–, para que aporte soluciones a la crítica situación de los derechos humanos.

“La información del régimen es totalmente manipulada. Basta con que vaya a los hospitales públicos y recorra las calles para que vea la situación de precariedad en la que vive la ciudadanía. Aquí lo que tenemos es hambre, miseria, inseguridad, enfermedad y falta de trabajo”, manifestó Laura Rodríguez, quien atendió al llamado a protestar que hizo el mandatario interino en la avenida Francisco de Miranda, a la altura de la sede del Programa de la ONU para el Desarrollo.

Afirmó que los venezolanos necesitan ayuda para salir del modelo cubano que han tratado de imponer desde la cúpula gobernante: “Señora Bachelet, por favor, haga lo que esté en sus manos dentro de la ONU para ayudarnos a liberarnos de este régimen que es una autocracia, para que en Venezuela regrese una verdadera democracia”.

Foto Estefani Brito 

La concentración

Al grito de “Michelle Bachelet, a usted la invitamos a que viva un mes con el sueldo que ganamos”, “Y no, y no, y no me quiero ir. Yo quiero un sueldo digno pa’ quedarme en mi país” y “Los venezolanos exigimos ya, que se nos respete nuestra dignidad”, decenas de personas se congregaron desde tempranas horas en la sede del PNUD en Caracas, para exigir libertad para Venezuela y los más de 700 presos políticos registrados actualmente.

Con banderas, camisas blancas, pitos y carteles en los que se leían mensajes como “Sra. Bachelet, somos esclavos del hambre, el miedo y la corrupción ¡Auxilio!” y “Sra. Bachelet, Venezuela necesita justicia, salud, trabajo digno y libertad”, los ciudadanos recordaron las garantías consagradas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Asamblea General de la ONU en 1948.

El derecho a la vida, establecido en el artículo 3; a vivir libre de tortura, señalado en el 5; el derecho a la propiedad, estipulado en el 17; a la libertad de expresión, garantizado en el artículo 19; y a la seguridad social, estipulado en el 22, son algunas de las garantías universales que el Ejecutivo ha vulnerado, de acuerdo con los connacionales presentes en la manifestación.

El joven petareño Albert González aseguró que los vecinos de esa popular barriada caraqueña están cansados de la crisis de servicios públicos y económicos, además de las represiones del régimen, pero que se cohíben de protestar por las agresiones que sufren a manos de los cuerpos de seguridad: “Yo fui uno de ellos. El 1° de mayo la FAES me agarró y me golpeó porque iba a marchar. Dese cuenta de cómo se burlan de nuestros derechos”, le pidió a la alta comisionada.

Mary la Cruz de Alvarado, de 62 años de edad, se mostró desconfiada con la visita de la diplomática al considerar que “ella sabe la situación del país y el estado de indefensión en el que están los niños, los ancianos y toda la población”.

A su juicio, el régimen chavista dejó a Venezuela “fuera de servicio”, porque desde sus inicios destruyó Petróleos de Venezuela S. A. y confiscó empresas, acabando con el aparato productivo nacional.  

Indicó que con constancia asiste a las manifestaciones antigubernamentales porque quiere recuperar el amor y el respeto de la nación en la que creció y volver a unir a su familia, tres hijos y cinco nietos que hoy forman parte de los cuatro millones de venezolanos refugiados en el mundo.

“Ya no hay valores, respeto ni consideración. Así como acabaron con el país, han ido acabando con la sociedad. Nos quitaron dos generaciones”, afirmó.  

Foto Estefani Brito

Bachelet preocupada

Tras el encuentro que mantuvo esta mañana con la alta comisionada en el Palacio Federal Legislativo, el presidente interino indicó que Bachelet está “muy preocupada” por la situación de los derechos humanos, sobre todo después de la reunión de cinco horas que tuvo con víctimas y familiares “que han sufrido embates de la dictadura”.

“Yo no quiero que ella se preocupe, quiero que ella se ocupe. Ella tiene todo el poder y toda la influencia en el ámbito internacional para ayudarnos. No queremos pasar veinte años más sacando a un régimen que no se va a ir por las buenas”, manifestó La Cruz de Alvarado.

Alrededor de una hora y 20 minutos duró la entrevista que tuvo la diplomática chilena con Guaidó y los jefes de las fracciones del Parlamento, en el que le transmitieron la crisis de derechos humanos, a causa de los problemas que presentan los servicios públicos, los presos políticos, la persecución en contra del cuerpo legislativo y la presencia de colectivos, fuerzas militares extranjeras y grupos irregulares en territorio nacional.

A 9:15 a. m. llegó la alta comisionada a un Poder Legislativo que estuvo custodiado por la Policía Nacional Bolivariana, parte de su equipo de seguridad y efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana que permitieron la entrada de periodistas, camarógrafos y reporteros gráficos, después de siete semanas de restricción.

“Esta visita le dice al mundo que en Venezuela hay una emergencia humanitaria compleja, que está al borde de la catástrofe y tiene la peor crisis migratoria del mundo”, dijo Guaidó en rueda de prensa.

Mencionó que Bachelet le planteó la apertura de una oficina de atención, en la que se quedarán dos delegados de su comitiva y cuyo mecanismo de funcionamiento está en desarrollo.

No respondió directamente si la alta comisionada manifestó disposición de regresar al país para una visita más extensa, pero afirmó que la comisión que designó va a colaborar con el ingreso de la ayuda humanitaria. Además, señaló que “está insistiendo en la liberación de los presos políticos”.

Descartó que la tónica del informe final sea más suave que el que presentó el equipo técnico de la Oficina de la Alta Comisionada en marzo, debido a que la emergencia humanitaria compleja es cada vez más visible.

“Corresponde a los venezolanos solicitar ayuda en todos los espacios que nos la puedan brindar”, señaló.

Insistió en que la presencia de Bachalet en suelo venezolano debe servir de impulso a la lucha que se mantiene por el cese de la usurpación y a entender que los ciudadanos son pieza clave en este proceso.

“La calle, la presión interna es fundamental. Vamos a continuar en las calles y en todos los espacios internacionales para alcanzar nuestro objetivo”, aseguró.

El presidente encargado no se apersonó en la concentración que convocó frente a la sede del PNUD, pese a ratificar ante los medios de comunicación su asistencia para acompañar a los ciudadanos.