Alonso Medina Roa, abogado del fallecido capitán de corbeta, Rafael Acosta Arévalo, aseguró que su cliente presentaba signos de tortura cuando fue trasladado a los tribunales. El funcionario castrense murió esta madrugada en un hospital militar.

Acosta tenía las uñas llenas de sangre, no se podía mantener en pie y se le dificultaba hablar, por lo que fue trasladado en silla de ruedas al Tribunal Tercero de Control, indicó el abogado. 

El juez suspendió la sesión al ver su condición de salud y pidió que fuese trasladado a un centro médico. Ingresó al hospital militar Vicente Salias en Fuerte Tiuna, donde murió a la 1:00 am de este 29 de junio. 

El militar fue detenido por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar el pasado 21 de junio, en Guatire, estado Miranda, cuando llegaba al Centro Comercial Buenaventura.

A pesar de que no se haya confirmado que efectivos de la Dgcim torturan al capitán, este se encontraba bajo su responsabilidad.

Medina explicó que la legislación establece que los venezolanos deben ser presentados dentro de las 48 horas luego de su detención, sin embargo su defendido fue llevado a tribunales luego de una semana. »Todas las normas fueron violadas», enfatizó. 

Se le imputaban cargos de traición a la patria y rebelión militar. Acosta integraba la lista de los cuatro militares y dos funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas detenidos el pasado 21 de junio: el general de brigada, Miguel Sisco Mora; coronel, Miguel Castillo Cedeño; coronel, Francisco Torres Escalona; Miguel Ibarreto y José Valladares; funcionarios del Cicpc. 

La esposa de Acosta se encuentra en Bogotá con sus dos hijos, no han ofrecido declaraciones al respecto.