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Policía Nacional Bolivariana | Foto: Archivo

Para Wilmer Alexánder Medina Vivas, la idea de ser funcionario policial surgió luego de tener empleos temporales. Apostaba por un salario fijo, pese a los riesgos que conocía: un policía en el barrio, objetivo de la delincuencia.

A Medina Vivas –de 27 años de edad- lo hallaron muerto el pasado 8 de agosto en Parque Caiza, vía Petare-Guarenas. Tenía varios disparos en la cabeza y junto a él estaba otro cuerpo que fue identificado como Luis Sequeira, de quien se conoció, era estudiante de la Universidad Experimental de la Seguridad. Medina Vivas tenía un año de servicio en Policaracas.

“Mi hijo quería ser policía, no pude decirle que no”

Zoraida Vivas, madre de Medina Vivas, el tercero de sus cinco hijos, relató que pese a las advertencias, nunca desistió de la idea de ser policía.

“Tenía empleos temporales. Fue paramédico y enfermero en un geriátrico. Pero él quería más y decía que por la situación país, prefería meterse a policía, porque creyó tener mejores beneficios y seguro. La realidad fue otra”, dijo.

Con un año de trayectoria en Policaracas, Medina Vivas no contaba con un salario digno. A diario, la madre le proporcionaba el pasaje para salir de su casa en Caucagüita y dirigirse a su trabajo.

“Yo le lavaba el uniforme y lo escondía en el baño, para que nadie supiera que era policía. Cuando iba al trabajo, llevaba el uniforme en un bolso. Nadie sabía que era funcionario. Era un riesgo en la comunidad donde vivimos. Y aún así, me lo mataron”, sostuvo Vivas.

Los más vulnerados de la sociedad

Para la diputada Yajaira Castro de Forero, funcionaria jubilada de la extinta Policía Metropolitana, los policías “son las personas más vulnerables de la sociedad. Ganan salarios de hambre y sus condiciones sociales desmejoraron desde la eliminación de la PM”.

Sostiene que el seguro de HCM no les cubre más de dos horas en la emergencia de una clínica, “por eso cuando son heridos durante el cumplimiento de sus funciones, los llevan a un hospital. El policía sale con miedo a enfrentar a un delincuente porque sabe que no cuenta con una seguridad social. Al Estado no le importan”, dijo.

Agregó que los delincuentes están mejor equipados que los policías. “La delincuencia está mejor organizada y poseen armas de alto calibre. Además, los chalecos antibalas –en su mayoría- están vencidos”, agregó.

En cuanto a la formación, impartida en la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad desde el año 2009, Castro de Forero advierte que ha disminuido en su calidad y asegura “sabemos que gradúan funcionarios sin estar bien formados en práctica de tiro”.

Entre las proyecciones que se plantean para los funcionarios policiales destacan: la pensión de sobrevivencia, dotación de la indumentaria y planes de viviendas “para que el policía no haga vida en sectores populares, donde corre peligro. Lamentablemente el proyecto fue engavetado por el régimen”, puntualizó Castro de Forero.

“Tan víctima es el policía, que no puede salvarse de la inseguridad”

Jackelin Sandoval, directora de la ONG Fundación para el debido proceso, afirma que uno de los objetivos es “visibilizar la realidad de quienes forman parte de los organismos de seguridad. Que así como tienen deberes y la sociedad en general así lo cree y piensa, también tienen derechos, son seres humanos como cualquiera de nosotros, que padecemos la inseguridad y el mal trato de cualquiera”.

“En un porcentaje muy alto el funcionario policial viene de estratos bajos y lucha por sacar adelante a su familia. Y se enfrenta a ese doble estigma de ser pobre y ser policía. Hemos conocido de funcionarios que hasta sus vecinos desconocen su trabajo. Se visten y cambian en su trabajo por razones de seguridad”.

Durante el primer semestre del año, Fundepro registró el homicidio de 87 funcionarios –entre policías y militares- en el país.

En enero, asesinaron a 10 policías y 5 militares; en febrero 8 policías y 3 militares.

Mientras que durante el mes de marzo, contabilizaron 19 policías; en abril 8 policias y dos funcionarios castrenses; en mayo 17 policías y 8 militares y junio cerró con 6 policías y un militar.

En la Gran Caracas, de acuerdo con monitoreo periodístico, a la fecha suman 31 policías y en cuanto a los móviles, destacan robo del arma de reglamento o moto.