basabe
Foto: @ElInformadorVE

Por RAFAEL LEÓN | @rleon_9

El monseñor Víctor Hugo Basabe, obispo de San Felipe y administrador apostólico de Barquisimeto, comparó a Venezuela con Betulia, pueblo de la época de Cristo que estaba en peligro y pedía auxilio.

La visita 164 de la Divina Pastora a Barquisimeto sirvió de ocasión para que representantes de la Iglesia Católica venezolana expresaran sus palabras de solidaridad hacia el pueblo de Venezuela que padece la peor crisis en su historia contemporánea.

«Hoy la antigua Betulia es toda Venezuela. Un pueblo sitiado al que se le quiere reducir a la postración, negándole lo más básico para su vida. Uno ve sus ciudades divididas, gobernadas por quienes se olvidan de trabajar por un bien común. Un pueblo en el que sus mejores hombres y mujeres están amenazados por un régimen político que nos somete desde hace 20 años«, expresó Basabe durante la eucaristía, antes de dar comienzo a la procesión de la Divina Pastora.

De igual manera, el prelado se refirió a la situación económica, política y social que hoy padecen los venezolanos. Mencionó los cortes de luz, la escasez de agua potable, la persecución política y el sueldo pírrico que se le impone a los trabajadores.

«Tenemos un pueblo que está viviendo en la más aberrante pobreza, que está siendo traicionado por mercaderes de la política vendidos por cuatro monedas y se han puesto a disposición de quienes son causantes de la tragedia que se vive. Solo se mantienen por el apoyo de las armas, que son cobardemente volcadas contra el pueblo”, manifestó Basabe.

Esas palabras estuvieron acompañadas por una ovación de la feligresía presente, que acompañó a la Virgen en su peregrinación desde el pueblo de Santa Rosa hasta la Catedral de Barquisimeto, donde la recibirán en la tarde luego de un recorrido por toda la ciudad.

Procesión de la Divina Pastora

En esta oportunidad la ruta de más de 9 kilómetros estuvo divida en 10 estaciones que hacen referencia al cumplimiento de los mandamientos de Dios. Todo esto bajo el lema «María madre de la vida y del amor».

La procesión fue antecedida por la tradicional vigilia que comenzó el lunes en la noche, donde cientos de feligreses pernoctaron en la iglesia de Santa Rosa para emitir sus oraciones a la Virgen.

«Estoy impresionada porque veo un poco desolado en comparación con otros años. Por ejemplo, antes veníamos más de 10, hoy andamos 5. Muchos han emigrado y también la situación económica. Pido a la Virgen que siempre haya salud y alimentos para todos», expresó Elizabeth Amaro, una devota de 43 años de edad, habitante de Duaca.

Las actividades religiosas no escapan de la crisis económica que viven los venezolanos. Esta vez se notó una menor cantidad de feligreses en comparación con años anteriores. Aunque monseñor Basabe aseguró que esperaban la visita de alrededor de 3 millones de personas, según la Cámara de Turismo del estado Lara la ocupación hotelera fue de 85%.

La feligresía también hizo sus plegarias a la Virgen ante la situación que viven a diario. Francia Azuaje, quien viajó desde Portuguesa con un grupo de personas, pidió a la patrona de los barquisimetanos que interceda por la paz del país. «También le pido a la Virgen que haya comida, sobre todos para nuestros niños que están pasando tanta hambre», manifestó.

Por tercer año consecutivo la Virgen estuvo resguardada por personal de la Arquidiócesis de Barquisimeto y no por funcionarios de seguridad del Estado, como se acostumbraba. Días antes monseñor Basabe rechazó la presencia de funcionarios de la FANB en el anillo de seguridad de la Virgen. Además, los exhortó a no ser un obstáculo para la salida de la crisis que vive el país.

 

Foto: @RLeon_9
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