licor artesanal

El licor artesanal que ocasionó la muerte de 11 personas en Chivacoa, estado Yaracuy, a principios de 2023 contenía restos de gasolina, además de metanol, una sustancia tóxica para el consumo humano.

La investigación que se lleva a cabo sobre el licor conocido como Muerte lenta reveló que los envases donde se preparó la bebida tenían restos del combustible, de acuerdo con el medio Yaracuy al Día.

El primer análisis que le realizaron a la bebida en el laboratorio de la destilaría, ubicada en Chivacoa, arrojó que tenía 24.5 grados de etanol y 40.000 partes por millón de metanol. Este último componente suele ser usado para aumentar el nivel alcohólico de los licores clandestinos, pero que puede provocar ceguera, lesiones hepáticas y, en última instancia, la muerte.

Aún se esperan resultados de la prueba de toxicología, un análisis más avanzado que se lleva a cabo en el laboratorio del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas de la ciudad de Caracas.

Autopsias realizadas a las víctimas determinaron que el licor artesanal les causó daños en diferentes órganos: esófago (esofagitis eritematosa), estómago (pangastritis eritematosa), hígado (hepatitis reactiva), colapso pulmonar y daño del sistema nervioso central.

El licor adulterado fue consumido durante una fiesta de fin de año que se realizó en una casa del sector Pueblo Nuevo, ubicado en el municipio Bruzual del estado Yaracuy.

El primero de enero varias personas que estuvieron presentes en el festejo comenzaron a presentar dolor de cabeza y malestar general. Tres días después se conoció que al menos seis personas murieron por este motivo, mientras que para el 8 de enero la cifra de muertes había ascendido a 11.


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