Guaidó Machado
Foto Archivo

Este sábado dos grandes fuerzas políticas tendrán una reunión para hablar sobre los escenarios y acciones para lograr la libertad de Venezuela: Maria Corina Machado escuchará la nueva propuesta de unidad del presidente interino Juan Guaidó.

La cita ha creado grandes espectativas y por ello hacemos un recuento de la tirante relación entre ambos políticos venezolanos.

La primera vez que Juan Guaidó apareció en público con María Corina Machado tuvo lugar en 2013. El 10 de noviembre de ese año Leopoldo López y Machado acudieron al Esequibo para celebrar un acto de ejercicio de soberanía. En aquel momento, Guaidó acudió al lugar como diputado suplente entre el grupo de lesgisladores que formaron parte del evento.

Para entonces,  Machado presidía al grupo de diputados miembros de la Movida Parlamentaria y López decidió acompañarlos como dirigente de Voluntad Popular. El presidente suplente de la República inmortalizó el momento en Twitter.

Después de ese primer encuentro, tal como lo reseña el medio Panam Post, el siguiente contacto entre ambos ocurrió a través de Twitter. De regreso en Caracas, María Corina Machado intervino en la Asamblea Nacional. Ese día, el presidente del parlamento, Diosdado Cabello la interrumpió durante su participación. Esto desembocó a que Guaidó se indignara ante el atropello y condenara el hecho en Twitter.

Protestas de 2014

En enero de 2014, David Smolansky asumió la alcaldía del municipio El Hatillo. A la ceremonia asistieron, para ese entonces diputados, María Corina Machado y Guaidó. En ese momento faltaban pocos días para el inicio del Movimiento La Salida. El movimiento representaba la unión de Leopoldo López, Machado y, además, Antonio Ledezma quienes intentarían sacar a Nicolás Maduro del poder.

El Movimiento La Salida tuvo como consecuencia la detención de Leopoldo López el 18 de febrero de 2014, quien se entregó voluntariamente.  Su esposa, Lilian Tintori, la diputada Machado y el alcalde Ledezma asumieron la misión de no dejar que su sacrificio quedara en el olvido. Alzaron sus voces pidiendo su liberación desde el primer momento.

El 24 de marzo de 2014, Machado perdió su cargo de diputada por aceptar ser embajadora alterna de Panamá ante la OEA. Una semana después, la diputada llamó a una concentración en la Plaza Brion de Chacaíto, reunión que terminó con gases lacrimógenos. Junto a ella estaba el diputado Guaidó, quien le expresaba su apoyo y dejaba constancia de su tercer encuentro.

Con el paso de las semanas, la Fiscalía General de la República acusó a Machado por “planear un magnicidio” en contra de Nicolás Maduro. La diputada destituida debía declarar el 16 de junio de ese año. Machado acudió a la fiscalía acompañada por Lilian Tintori y también algunos diputados que quisieron estar a su lado y expresarle apoyo. Entre ellos, Guaidó quien volvía a aparecer en público con María Corina Machado.

Posteriormente, el 3 de diciembre de 2014, Machado fue oficialmente imputada con el delito de conspiración para asesinar al Presidente de la República. Con ese cargo, podía recibir una condena de 16 años de prisión. Ese día estuvo acompañada de algunas de las figuras políticas más solidarias con su causa, entre ellas Antonio Ledezma y Juan Guaidó quienes se manifestaron como sus aliados.

Continúa el activismo político

Con la llegada de 2015, el régimen de Maduro encarceló a Antonio Ledezma y López enfrentó un juicio infame por el cual Machado hizo activismo en su favor.

Ese año Venezuela se preparaba para unas elecciones parlamentarias que la oposición se había propuesto ganar. María Corina Machado acompañó también en diversas actividades de campaña a los candidatos más cercanos a ella. Entre ellos los varguenses Winston Flores, José Manuel Olivares y Juan Guaidó.

Los tres candidatos resultaron electos en los comicios del 6 de diciembre de 2015 y la relación entre Machado y Guaidó se mantuvo, por ello, en su apoyo mutuo.

Nueva Asamblea Nacional

2016 fue un año histórico con la asunción de la nueva Asamblea Nacional. Sin embargo, esta fue rápidamente privada de todas sus atribuciones. La privación ocurrió por la prohibición de la juramentación de tres diputados realizada por el Tribunal Supremo de Justicia.

Por otra parte, paralelamente, se promovió el proyecto de referéndum revocatorio para sacar a Maduro del poder por la vía electoral. La iniciativa fracasó gracias a una negociación sin frutos que promovió el vaticano y que el régimen de Maduro se encargó de sabotear.

Para el 2017, la Asamblea Nacional se ratificó en desacato, además sus funciones se trasladaron al Tribunal Supremo de Justicia, por lo que se perpetraba, además, un autogolpe de Estado. El 31 de marzo de ese año comenzaron las protestas que duraron 134 días y dejaron 157 muertos y cientos de heridos y detenidos.

Machado retomó su rol de liderazgo en la escena política junto a figuras como Lilian Tintori, Freddy Guevara y Henrique Capriles. Maduro anunció la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, agravando aún más la crisis institucional y provocando rechazo generalizado por parte de la sociedad. La presión internacional consiguió que Leopoldo López fuese puesto en arresto domiciliario y el 16 de julio el pueblo votó en un plebiscito que la dirigencia política se encargaría de ignorar.

Después de esa consulta, Machado y Vente Venezuela rompieron con la Mesa de la Unidad Democrática. A partir de ese momento, todo cambió.

Más fraude electoral

En 2018 se perpetró un nuevo fraude electoral: Maduro se reeligió. En octubre de ese año Machado recibió un ataque por simpatizantes chavistas en Upata, Estado Bolívar. Juan Guaidó se solidarizó, de nuevo, con la dirigente.

El 21 de diciembre de ese año, Machado lanzó un mensaje en Twitter a través del cual interpelaba a la Asamblea Nacional a ser cuidadosa en la elección de su próximo presidente. De acuerdo con la Constitución, llegaría el momento en que el Legislativo tendría que asumir la presidencia, ante el vacío de poder que comenzaría el 10 de enero.

Para el 2019 Juan Guaidó fue electo presidente del Parlamento. Entre el 10 y el 23 de enero, Guaidó tuvo que obtener credibilidad y popularidad ante su nuevo cargo. Ambas tenían que llegar a niveles de suficiencia que permitieran hacer un llamado contundente y lograr lo que se proponía: sacar a Maduro del poder.

En esos días, Guaidó decidió reunirse con algunos de sus aliados políticos. La reunión tuvo lugar en la Embajada de Chile en Caracas.

Pese a ese acercamiento, el 23 de enero María Corina Machado no subió a la tarima con Guaidó. Se quedó en la calle. Juró como una más y dejó que el resto de la camarilla política apareciera en la foto de aquel día.

Después de ese acercamiento, Machado emprendió una gira por diversas ciudades promoviendo a Guaidó y su plan. La mirada estaba puesta en el 23 de febrero. Ese mes fue el último en que hubo unidad entre ambos dirigentes.

Ruptura política

Sin embargo, aquel intento fracasó. El Presidente se vio forzado a dar nuevos signos de fuerza desde el extranjero e hizo una gira internacional. Luego regresó a Venezuela poco antes del primer apagón nacional del 2019.

A partir de ese momento, Machado afirmó que ya no se podía esperar más. El momento de pedir ayuda había llegado. A su pedido de ayuda se sumaron Diego Arria, Antonio Ledezma, la Fracción 16 de Julio y el pueblo.

Machado intentó reunirse en numerosas ocasiones con Guaidó para ofrecer su ayuda, pero el presidente decidió que con el círculo de asesores que tenía era suficiente. Marzo y abril transcurrieron en medio de tensiones entre ambas corrientes y en espera de la Operación Libertad anunciada para el 1 de mayo. Machado la respaldaba, pero no sabía de qué se trataba.

Finalmente, la mañana del 30 de abril fue liberado Leopoldo López y tuvo lugar un ineficaz llamado a los militares en las cercanías de La Carlota.

Machado fue sorprendida por el adelanto de la operación. No sabía nada. No obstante, se sumó.

Ese día llegaron al puente del distribuidor vial Altamira, Henry Ramos Allup, Edgar Zambrano y otros diputados a apoyar el movimiento.

Sin embargo, ante la represión tuvieron que moverse a Plaza Altamira. Para ese punto el fracaso de la Operación Libertad empezaba a vislumbrarse. Ramos y Zambrano se esfumaron. Capriles nunca apareció. En medio del tumulto, Machado llegó.

Ese fue el último encuentro que María Corina Machado tuvo con Guaidó.

2020 año de reencuentro

Este 2020 ambos dirigentes se han vuelto a reencontrar. El primer acercamiento entre ambos ocurrió el 29 de febrero. Guaidó realizó una transmisión en vivo para denunciar los ataques del régimen a una concentración opositora realizada en Barquisimeto. Durante la transmisión, Machado se conectó al live. Cuando Fabiana Rosales le anunció que Machado se había conectado, Guaidó colocó una expresión de incomodidad.

Después de ese polémico evento, el 19 de agosto Guaidó convocó a los principales líderes de la oposición para que involucren sus visiones en un Pacto Unitario. Entre ellos, está María Corina Machado. El encuentro entre ambos tendrá lugar este sábado 29 de agosto de 2020.


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