ELN

Tiene 50 años, contextura gruesa, cabello rizado y largo, tono de voz ronco y lenguaje beligerante.

“El narcogobierno de Iván Duque y su pandilla. Colombia, paraíso de la narcoparapolítica. Se ha hecho realidad el sueño del comandante Chávez de la unión cívico-militar. Juan Guaidó, ya te acomodé la celda con tu respectivo uniforme».

Se trata de la tachirense María Iris Varela Rangel, uno de los alfiles del círculo de confianza de Nicolás Maduro.

Ostenta el título de ministra del Poder Popular al Servicio Penitenciario de Nicolás Maduro. Una especie de Inpec. Pero cumple otras misiones para el régimen que hasta ahora se están conociendo.

Para ejecutarlas, suele aparecer acompañada de hombres fuertemente armados, que no portan uniformes oficiales. Con ese séquito llegó –el 22 de febrero pasado– a la frontera entre Venezuela y Colombia. Allí empezó a grabar los rostros de todos los que se movilizaban para la jornada de entrega de ayuda humanitaria.

También tiene en sus manos las llaves de las cárceles en las que la dictadura confina a opositores, militares rebeldes y hasta a poderosos narcotraficantes.

Hay denuncias internacionales que hablan de torturas y de un régimen implacable. Por eso, a muchos les llamó la atención que tres capos del cartel de Sinaloa se le escaparan a la llamada «carcelera del régimen».

Su nombre empezó a sonar en Colombia a mediados de abril, cuando subió a sus redes una foto en la que aparece haciendo símbolos grotescos con sus manos y retando a Estados Unidos a que la vuelva a sancionar por señalamientos hechos desde Colombia.

De manera pública, el embajador en Washington, Francisco Santos, la acusó de armar y estar a cargo de los llamados colectivos chavistas. Señalados de actuar como paramilitares en la frontera.

Varela nunca lo desmintió. De hecho, meses antes tuvo que salir a explicar fotos en las que posó abrazada con Teófilo Rodríguez, alias Conejo, cabecilla de una de las pandillas o pranes que controlan prisiones y que cumplirían misiones secretas para Maduro a cambio de privilegios carcelarios.

“Me he sacado fotos con 100.000 presos en este país”, dijo Varela luego de que la imagen se filtró y el Conejo fue asesinado.

El contacto con Lenin

Pero a ella nadie le pide explicaciones dentro del régimen.

Ese halo de intocable se lo atribuyen a que la recia mujer fue una de las fundadoras del MBR-200 (Movimiento Bolivariano Revolucionario), en el que tuvo gran cercanía con Hugo Chávez.

Eso le permitió llegar a ser directora nacional y coordinadora por el estado Táchira del Movimiento V República, fundado por Chávez y con el que ganó las elecciones presidenciales de 1998.

Luego saltó a la Asamblea Nacional Constituyente de 1999. Allí permaneció hasta 2011, cuando Chávez la nombró en el cargo que ocupa actualmente.

«El ELN y los pranes ya habrían movido toneladas de coca hacia el Caribe, gracias a las alianzas que aparentemente facilitó Varela»

En 2017, Estados Unidos ya la había incluido en la lista de funcionarios del régimen bloqueados financieramente por abusos contra los derechos humanos, corrupción y acciones que minan la democracia.

Ahora, María Iris Varela figura en informes de inteligencia de al menos tres países como el enlace entre el régimen de Nicolás Maduro y la guerrilla del ELN.

El Tiempo accedió en exclusiva a un informe en el que fuentes apostadas en Caracas señalan que Varela se encarga de que las fuerzas oficiales del régimen faciliten la operación logística del ELN en Venezuela.

Incluso dicen que –valiéndose de su cargo penitenciario– habría servido de enlace entre «los elenos» y los sanguinarios pranes.

“El ELN y los pranes ya habrían movido toneladas de coca hacia el Caribe, gracias a las alianzas que aparentemente facilitó Varela”, dijo un funcionario de alto nivel.

Los generales y los elenos

De hecho, se considera que Varela es una de las interlocutoras directas de alias Lenin, jefe del llamado Frente de Guerra Oriental y a quien el canciller Carlos Holmes Trujillo, esta semana ante la OEA, señaló como el enlace del ELN con el régimen de Maduro.

A la ministra Varela y a Lenin los une otro viejo conocido del régimen: Freddy Alirio Bernal. Se trata del ex comandante de la Policía Metropolitana de Caracas y ahora coordinador del Comité Local de Abastecimiento y Producción, Clap.

Desde 2011, Estados Unidos viene señalando que Bernal le colabora a las ahora extintas FARC en narcotráfico y en lavado de activos.

“Se tiene información de que Varela y Bernal fueron claves para que en junio de 2006, en el parque El Tama, el ELN realizara su IV Congreso”, precisan las fuentes.

Pero Varela no es la única funcionaria del régimen en ser señalada como enlace del ELN. También se tiene información de Alejandro Antonio Fleming Cabrera, ministro del Poder Popular para el Comercio de Venezuela.

Sus conexiones con «los elenos» habrían comenzado cuando era jefe del Centro Nacional del Comercio Exterior (antes Cadivi), usado como «narcolavandería».

En la lista de enlaces también está el general Noel Rafael Martínez, de quien dicen es amigo de Nicolás Rodríguez, Gabino, y de Eliécer Herlinto Chamorro, alias de «Antonio García».

“Los ha transportado y alojado por largas temporadas en diversas ciudades, especialmente en Caracas”, aseguran las fuentes.

También se han documentado encuentros del general Martínez –ya como cabeza de la Corporación Venezolana de Guyana– con Lenin y con otros elenos, como Ariel, Pablito y Raúl.

“Los encuentros parece que se siguen dando después de su ubicación en Costa Rica como presidente de Aluminios Nacionales S. A. (Alunasa), hasta donde al parecer han llegado las finanzas del ELN para lavar dinero”, señala el informe de inteligencia.

El régimen de Maduro califica de falsos los señalamientos de Colombia sobre presencia de cabecillas del ELN y ex-FARC en ese país. Pero esta información ya está en manos de varios gobiernos.