Foto: AFP / Federico Parra

Debido a las fugas se pierde 40% del agua que ingresa a Caracas a diario por tuberías. La merma de presión por fugas o botes de agua en el sistema de bombeo es cada vez mayor.

Una simple cuenta da la magnitud de la situación: de los 18.000 litros por segundo que ingresan a la capital, se pierden 7.200 litros por segundo, lo que se traduce en 432.000 litros por minuto y 25.920.000 litros cada hora.

La falta de agua en la Gran Caracas no es porque no haya agua en los embalses, señalaron fuentes ligadas a Hidrocapital. “La falta de mantenimiento en los sistemas de agua provocará que estos colapsen aún más”, indicaron. La crisis es aún peor luego del apagón del pasado 7 de marzo, explicaron.

“Miles de personas continúan sin agua, obligados a abastecerse de manantiales, alcantarillas e incluso redes de aguas servidas. Sin dejar a un lado las enfermedades a las que se enfrentan diariamente debido a la falta del servicio en sus hogares”, advirtieron.

“La vida útil de las tuberías en términos generales ha finalizado o está muy cercana a su fin. Cada vez que hay un corte de agua y arranque del mismo se resienten las tuberías ya maltrechas y surgen las rupturas o botes. En general es un problema de falta de mantenimiento acumulado”, afirmaron.

 

Fugas dejarán la ciudad sin agua

Alejandro Sosa, director de administración y servicios generales de la Alcaldía de Baruta, explicó que para no romper las tuberías en la zona no operan con todo el bombeo. “Por esto no se utiliza la capacidad de bombeo óptima para superar las cotas más altas de Caracas”, dijo.

“Es por eso que vecinos como Bosques de La Virgen, Las Minas en las partes más altas, por citar solo dos ejemplos, a veces pasan tantos días sin agua”, agregó.

En La Tahona, La Bonita, Guaicay, Las Minas, Monterrey, Bosques de La Virgen, Charallavito, Manzanares, Prados del Este, Santa Inés y Las Mesetas deben recurrir a cisternas de agua que no pueden pagar.

“Los camiones cisternas son impagables, cobran entre 55 y 100 dólares y muchas veces el agua no llega porque  en la vía los secuestran”, indicó María Ribas, habitante de Manzanares.

Debido a la problemática, la Alcaldía de Baruta creó cuadrillas especiales para corregir botes de agua que no solo afectan el suministro, sino también la vialidad. Al tener fugas, el asfaltado se rompe.

La municipalidad adelanta como alternativa la construcción de pozos profundos para insertarlos en el sistema de Hidrocapital. Hay 13 posibles lugares.

Se espera que para este año puedan iniciar la construcción de dos de los pozos. “El primero ya está en estudio en el Parque Codazzi de Prados del Este y el segundo pozo podría estar en La Tahona, pero todavía son planes sujetos a cambio de acuerdo con los resultados que se vayan obteniendo”, informó Sosa.

 

Todos los municipios están afectados

Jesús Fernández, concejal de El Hatillo, aseveró que existen  tres problemas estructurales graves en el suministro de agua en la ciudad: la falta de gestión, mantenimiento e inversión.

Caracas tiene dos opciones para el suministro: el bombeo, cuando el agua sube hasta la ciudad, o por gravedad, que no requiere electricidad, para contingencias como fallas de electricidad o sismos.

“Esas bombas no han recibido el mantenimiento preventivo ni correctivo a lo largo de todos estos años por la misma desidia del gobierno central de no generar los recursos para eso y la misma política de no cobrar lo justo por los servicios”, dijo.

Fernández aseguro que si se cobraran los servicios adecuadamente y “se hiciera un trabajo como se hacía antes, se tendrían los recursos para hacer el mantenimiento debido”.

En El Hatillo, zonas como Las Marías, La Unión, Villanueva de El Hatillo y Loma Linda duran hasta ocho días continuos sin recibir el servicio del agua.

“Cuando Hidrocapital no suministra el agua, se raciona 30 minutos por la mañana y por la noche. No podemos hacer una vida normal”, dijo Carolina Blanco, habitante de El Hatillo.

La crisis no solo es en el este de la ciudad. Habitantes de La Pastora, municipio Libertador, manifestaron que pasan hasta cuatro días sin recibir agua. Otros recalcaron que este problema lo padecen desde hace mucho tiempo.

Vecinos de La Vega se ven obligados a recurrir a llenaderos públicos, debido a que solo reciben el servicio una vez a la semana y con poca fuerza.

“Los tanques no se llenan, funcionan de manera forzada, incluso se queman y repararlos es imposible por el alto costo, así debemos terminar usando tobos”, explicó Carla Pérez, vecina de la zona.

@Emely_MR