Foto: AVN

La Asamblea Nacional repudió el ataque de Elvis Amoroso y del Tribunal Supremo de Justicia, a las órdenes del régimen de Nicolás Maduro, contra los diputados que componen el Poder Legislativo.

En un comunicado, el órgano legislativo tildó las acciones de la continuación de la política de odio y presión.

En el texto refieren que el régimen viola los derechos humanos, pues persigue y tortura a los que piensan distinto.

A continuación, el comunicado íntegro:

Desde la Asamblea Nacional, electa constitucionalmente por la mayoría popular de 8 millones de votos, hemos trabajado sin descanso para acabar con el sufrimiento de los venezolanos. Más de 50 países del mundo reconocen a esta Asamblea Nacional.

Nadie, ni el pueblo de Venezuela ni la comunidad internacional, reconoce el fraude que ha querido instaurar el régimen a través de la Constituyente. Desconocemos cualquier decisión o (medida) tomada por quienes se hacen llamar diputados de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Tampoco reconocemos ninguna decisión o acción que derive del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) madurista. No creemos en las designaciones inconstitucionales de este órgano ilegal, escogido a dedo y por conveniencia. Desconocemos a Elvis Amoroso, quien pretende fungir en la figura de contralor general de la república.

Amoroso es el mismo que votó por sí mismo para ser magistrado del TSJ, ese que luego fue constituyente. Hoy es Amoroso el mismo que bloquea las cuentas de los diputados de la AN, les prohíbe salir del país y los inhabilita por 15 años. (Con esto) deja al descubierto la grandeza de su descaro, cuando ejerciendo ilegalmente un cargo, pretende castigar a quienes cuentan con todo el apoyo del pueblo venezolano.

Esta nueva medida contra los diputados no es más que la continuación de su política de odio y presión. Los diputados han sido sometidos por la violencia de paramilitares maduristas, quienes han asaltado en reiteradas oportunidades el Congreso y su sede administrativa, se les ha negado el pago de su salario desde hace cuatro años, no se les reconoce el esfuerzo que hacen por sus estados.

Allanan su inmunidad, los agreden, apresan, insulta, acosan y amedrentan a sus familias por venganza. No hacen más que perseguir y atacar al único órgano legítimo en Venezuela, la Asamblea Nacional, porque les tocaron sus intereses personales. Les duele que les toquen el bolsillo.

ESTO ES UNA RETALIACIÓN por la decisión del Banco de Turquía, Ziraat, anunciada este jueves, de no hacer más transacciones con el Banco Central de Venezuela. No prestarse para hacer más negocios con el régimen. Para ellos, esta decisión de Turquía representa un duro golpe al esquema de desfalco y corrupción de Maduro. Les tocan el bolsillo y ellos deciden vengarse.

Al régimen se le olvidó para qué sirve el poder. Ellos solo quieren mantenerse en el poder para seguir llenándose los bolsillos. El régimen no está interesado en encontrar una solución que le ponga fin al sufrimiento de los venezolanos. Por eso, se levantaron de la mesa en Barbados y siguen escalando el conflicto (y) aumentando la tensión política.

Este es un régimen violador de derechos humanos que persigue y tortura a los que piensan distinto. Estamos en momentos muy delicados para el país, pero debemos darnos cuenta de que estas acciones desesperadas siempre terminan debilitando al régimen. En su radicalización, la respuesta interna y de la comunidad internacional logra debilitarlos aún más.

Le tienen miedo al cambio. Tienen miedo de las consecuencias de todo lo que han destruido. Nosotros fuimos a Barbados, con la única finalidad de ponerle fin al sufrimiento de los venezolanos, de conseguirle una solución a la crisis a través de la vía electoral, amparados en nuestra Constitución. Colocamos una propuesta sobre la mesa, un acuerdo serio, constitucional y viable. Nos mantenemos dispuestos a defender a nuestra gente en el terreno que nos toque. Por eso, seguiremos luchando hasta lograr el rescate de las instituciones y de la democracia. Juntos vamos a reconstruir a Venezuela.