110 bandas dominan 18 estados del país, según un reporte de la Brigada de Respuesta Inmediata de la Fuerza de Acciones Especiales.

El grupo táctico adscrito a  la Policía Nacional Bolivariana señaló que el estado Miranda encabeza la lista con un total de 11 bandas señaladas: la del Sotillo, Eduardo Delicias, Wileisy, Culón, Cara ‘e perro, Demeri, Piratas de la Panamericana, Falsos Cicpc, los Morochos, Oreja y Johán Picúa.

Le sigue el estado Yaracuy con la misma cantidad de bandas: el Pastorcito, Nano, Wilmer, Patico, los Parceleros, el Titanic, los Tapias, los Amarillos, Cara ‘e Hulk, el Boris y el Bombillo.

El tercer lugar lo ocupa el estado Trujillo, con 10 bandas identificadas: la del Colombiano, el Conejo, Pedro Caballo, el Babillo, el Cagón, los Quemao, el Carlito y el Blasito.

El resto de las bandas se distribuyen primordialmente en Amazonas y Barinas. En el primero están el Ejército de Liberación Nacional, los Tarapire, los Buscadores de Oro y los Guajiros; mientras que en la entidad llanera figuran los Hacendados, los Escopeteros, los Sabaneros y los Sindicatos de la Carne.

 

Otras regiones del país

Otros estados afectados son Guárico, Cojedes, Zulia, Sucre, Apure, Bolívar, Portuguesa, Anzoátegui, Falcón , Mérida, Aragua,  y Táchira.

En  Distrito Capital se precisó que actúan las bandas del Coki, Primero de Mayo, los 70 de El Valle, el Marín, los Corridos de El Guarataro, el Loco Leo y otro grupo de los Cara e’ Hulk.

 

Sobre su estructura y actividad delictiva

Para Luis Cedeño, sociólogo y director de la Asociación Civil Paz Activa, existe un criterio para distinguir a una banda de una megabanda.

La primera está caracterizada como delincuencia organizada, con no más de 20 integrantes, y se dedican al hurto y robo a mano armada. Las megabandas operan en un amplio sector de una localidad. También tienen más de 60 hombres armados, dedicados a los delitos de secuestro, extorsión, control de puntos policiales y alcabalas en las regiones.

Cedeño puso como ejemplo las megabandas del Tren de Aragua y la del Coky en la Cota 905.

Un informe de la ONG Paz Activa reseñó que en 2018 en Venezuela existían solo 83 bandas. Ahora suman 27 organizaciones delictivas más, lo que evidencia un incremento territorial en menos de un año.

Javier Gorriño, abogado criminólogo y ex funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, explicó que en los últimos tres años el delincuente venezolano se ha integrado a organizaciones más estructuradas.

“Allí la actividad delictiva carece de errores en su ejecución y previamente estudiadas, por lo que se han fortalecido y expandido acciones a mayor escala”, indicó.

“Ahora las megabandas se asocian y se reparten sus  especialidades criminales, multiplicaron  sus fuerzas”, explicó.

Esta evolución de la violencia ha impuesto un nuevo organigrama, una jerarquía basada en la división del trabajo, explicó Cedeño. “El delincuente se vuelve más disciplinado y por ende más peligroso”, señaló.

Sobre la data reseñada por la FAES, expertos coincidieron en que no se especifican los tipos de delitos a las que se dedican.

“Lo que se puede suponer es que unas se dedican a delitos violentos y otras a delitos de estafa, extorsión, secuestro y tráfico de drogas”, dijo el abogado y criminalista Fermín Mármol León.

@RosibelCGV