Yeideberth Requena, de 8 años de edad, falleció el sábado en la noche mientras estaba en terapia intensiva en el hospital J. M. de los Ríos, en Caracas. Con él son tres los niños que han muerto en mayo en ese centro asistencial.

Requena, que sufría leucemia linfoblástica aguda, tuvo una segunda recaída. Formaba parte del grupo de 30 niños con necesidad de trasplante urgente de médula desde hace más de un año, indicó Wendy González, madre de la víctima, en una entrevista con TV Venezuela.

Giovanni Figuera, de 6 años de edad, murió el pasado 6 de mayo. Posteriormente, se dio a conocer la muerte de Robert Redondo, de 7 años de edad, hace apenas dos días. Los tres niños presentaban la misma condición. 

    El diputado a la Asamblea Nacional Miguel Pizarro, presidente la Comisión Especial de Ayuda Humanitaria, confirmó la información en su Twitter y lamentó la muerte de los tres menores de edad. Responsabilizó a Nicolás Maduro de impedir los convenios internacionales para financiar las operaciones de los pacientes en hospitales. 

    «No es un tema de bloqueo. Sus excusas rayan en el descaro y la burla. Nicolás Maduro ha puesto en peligro la vida de los 30 niños que están esperando un trasplante, tres de ellos: Giovanni, Robert y Yeiderberth, fallecieron este mes. La negligencia del régimen les quitó la oportunidad de vivir y crecer en una Venezuela mejor. Esto es evidencia de la emergencia humanitaria compleja que vive el país y que solo puede ser atendida a cabalidad con el cese de la usurpación», aseveró Pizarro.

    Aún permanecen 27 niños en el servicio de hematología a la espera de un milagro para recibir los tratamientos necesarios.