Este sábado iniciaron las operaciones comerciales en la Zona Económica Especial de Frontera (ZEEF) Ureña-SanAntonio, en el estado Táchira, con 35 empresas de un total de 42, que ofrecen productos del ramo textil, plástico, metalmecánica y alimenticio, entre otros. Tanto el gobierno nacional como el regional, pretenden captar a los ciudadanos colombianos que adquieran productos venezolanos pagados en divisa extranjera como pesos, dólares y euros.

José Vielma Mora, gobernador del Táchira, dijo que fue designado como autoridad única para normar el funcionamiento de la ZEEF. Los productos serán vendidos según la tasa del Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado.

“Pueden comprar de acuerdo a la tasa DICOM, no vamos a violar el sistema monetario, vamos a cumplir con la Tasa Referencial del Mercado de Colombia”, dijo Vielma.

Las personas deberán comprar una tarjeta electrónica en Italcambio, único grupo autorizado para operar casas de cambio en zonas de frontera y con las que podrán dirigirse a los establecimientos autorizados por los gobiernos nacional y regional, ya que no recibirán efectivo de ninguna denominación.

Las personas recibirán una factura a la que se le anexará una constancia con el timbre fiscal de la gobernación del Táchira, que respalda la adquisición de algún producto.

“En la aduana, a los ciudadanos colombianos o de cualquier nacionalidad que compren en estas tiendas, les están esperando con alfombra roja” para verificar la mercancía adquirida, dijo Nelson Ortega, funcionario de la gobernación y quien señaló que no habrá competencia de precios respecto de la oferta de productos y mercancías en Colombia

“Traiga sus pesos, traiga sus dólares, sus euros, que aquí va a poder llevarse tranquilamente todas las mercancías de estas tiendas autorizadas en Ureña y San Antonio”, agregó Ortega.

La activación de la Zona Económica Especial de Frontera comienza a funcionar con los pasos binacionales parcialmente abiertos, porque solo se permite el cruce peatonal entre Colombia y Venezuela. Esta condición existe desde hace un año cuando, luego de 12 meses, permaneció cerrada la frontera por orden unilateral del presidente Nicolás Maduro, alegando razones de seguridad.