Los transportistas que cubren las rutas de la ciudad de Caracas, acordaron en asamblea aumentar la tarifa del servicio y cobrar el pasaje unificado de 3.000 bolívares para cualquier trayecto en la capital, lo que representará un incremento de 200% en un mes.

Luis Colmenares, presidente del Bloque Este, señaló que con este aumento se busca que las pocas unidades que aún prestan servicio continúen funcionando, pese al elevado precio de los repuestos. “Hacemos todo por sobrevivir porque también padecemos la mala administración de este gobierno”, dijo.

Indicó que la decisión fue acordada por los cinco bloques debido a que no recibieron respuesta del ministro de Transporte, Carlos Osorio, quien se negó a aprobar el reajuste de la tarifa a 2.000 bolívares que plantearon los conductores a finales de diciembre. “Le comunicamos que era justo cobrar 2.000 bolívares a comienzos de 2018 y no lo implementó, por lo que incrementaremos el pasaje a 3.000 bolívares desde el jueves 1º de febrero si no se reúne con nosotros”.

El reajuste del pasaje a 280 bolívares fue el último publicado en Gaceta Oficial el 25 de agosto de 2017, por lo que Colmenares solicitó al Ministerio del Transporte autorizar el aumento de 100% en un marco de legalidad. “No podemos seguir esperando por la resolución. Nuestra situación es crítica y ahora tenemos una sola voz”.

Colmenares aseguró que los cinco bloques paralizarán el servicio el martes próximo en toda Caracas también para exigir al gobierno la dotación de aceite, cauchos y repuestos que desde hace meses no reciben.

Pasaje condicionado. Los transportistas reaccionaron de esa manera al anuncio presidencial  de implementar el carnet de la patria en un lapso mínimo de 30 días, como mecanismo de pago para el transporte público. Colmenares cuestionó esa decisión luego de considerarla inviable ante la falta de equipos y recursos para su activación. “Si en dos años nunca funcionó el sistema de pago para el pasaje estudiantil, ¿cómo pretenden hacer esto? ¿Con cuáles máquinas? No es viable”, indicó.

Pedro Jiménez, presidente del Bloque Suroeste, tildó de irresponsable la propuesta de Nicolás Maduro. “No fuimos consultados y no entendemos de qué se trata ni cómo funcionaría ese mecanismo”. Desestimó las acusaciones de desvío de recursos destinados al pago de pasaje estudiantil. “Me imagino que se referirán a Fontur, porque es a ellos y a sus gerentes a quienes les llegan los recursos”, señaló.


Inversión para el Metro

Ricardo Sansone, miembro de la ONG Familiametro, explicó que la implementación del carnet de la patria para cancelar el servicio del Metro requiere unas modificaciones técnicas que ameritarían tiempo e inversión. Una plataforma tecnológica a través de un hardware que se active en cada uno de los torniquetes y un sistema de pago online serían indispensables. “Lo lógico es unificar el funcionamiento de las tarjetas de pago de Sitssa y el  ferrocarril, pero desconozco con qué lenguaje o chip trabaja el carnet de la patria”, refirió.