El mundo está lejos de cumplir la mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ligados a la seguridad alimentaria para 2030, señaló este jueves la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La agencia publicó una primera evaluación de 18 indicadores de cuatro de los quince ODS pactados por la comunidad internacional en 2015, a partir de los datos disponibles de 234 países y territorios.

“En algunos casos se registraron progresos, pero el resultado a nivel global es negativo, entre otras cosas por el aumento de la prevalencia del hambre, considerada la tendencia más preocupante”, dijo a Efe el jefe de Estadísticas de la FAO, Pietro Gennari.

El número de personas que pasan hambre creció en 2018 por tercer año consecutivo hasta casi 822 millones de personas, equivalente al 10,8 % de la población mundial.

Gennari subrayó que se han encontrado dificultades en casi todos los ámbitos relacionados con la alimentación como, por ejemplo, la disminución de la inversión pública en agricultura a pesar de la importancia que tiene para erradicar la malnutrición.

Entre 2016 y 2017, por ejemplo, se observó un aumento moderado de los precios de los alimentos en todas las regiones, mientras que las anomalías en los precios, que impactan en el acceso a los alimentos, afectaron a un tercio de los países pobres sin acceso al mar, muchos de ellos en África y Asia.

El estudio recuerda que la sobrepesca afecta a un tercio de las poblaciones de peces, más de la mitad de las razas locales de ganadería están en riesgo de extinción en los 70 países que ofrecen información, y entre 2000 y 2015 se ha perdido una superficie forestal del tamaño de Madagascar, principalmente por el avance de la agricultura en los trópicos.

No obstante, hay algunos motivos para el optimismo después de que se hayan observado mejoras en la gestión de los bosques, ralentizándose así el ritmo de deforestación, y en la contribución de la pesca sostenible a la economía de los países más pobres.