“Papá, sácame de aquí”, dijo Victoria Martínez a su padre luego de ser internada en un hospital en Barquisimeto mientras vomitaba sangre debido a una infección bacteriana mortal que contrajo.

Días antes de su cuarto cumpleaños, la niña contrajo una bacteria llamada Serratia marcescens luego de ser tratada por leucemia en el Hospital Pediátrico de Barquisimeto, lo que provocó su muerte repentina y prematuramente en agosto del año 2018, relató su padre para el portal The Guardian.

“Como padres aún no lo hemos superado, fue devastador para nosotros. Dondequiera que ella iba era una explosión de amor”, recordó Misael, su papá. También destacó que no responsabiliza a los médicos del recinto hospitalario por lo sucedido porque la trataron «como una princesa», dijo.

Pero fue inevitable para él resaltar las condiciones en las que se encontraba ese lugar luego de que le pidieran todos los insumos para atender a su hija.

“Tuve que pedir ayuda de mi familia para encontrar los medicamentos, los guantes de látex, jeringas, además de los productos de limpieza y el agua para acomodar la sala de Victoria”, añadió.

Activistas sociales indicaron que Martínez es una de los 25 niños que han fallecido desde el año 2016 por la misma bacteria, y atribuyeron esta causa a las condiciones antihigiénicas en las que se encuentran los hospitales, la desnutrición con las que acuden los pacientes a dichos centros de salud y la escasez de medicinas y antibióticos para tratar estas enfermedades.

Además, advirtieron que el sistema de salud se dirige al colapso total. Carmen Padilla, activista de pacientes crónicos en Barquisimeto e internada por hemodiálisis, aseguró que su vida está en peligro por la falta de tratamiento en el país para su padecimiento.

“Queremos que todo el mundo nos escuche. Venezuela no está sufriendo una crisis humanitaria. Venezuela está en una completa emergencia humanitaria”, sentenció.

Con información de The Guardian