Hace un año 2.500 jubilados y pensionados del Metro de Caracas emitieron un pliego de solicitudes a César Vega González, presidente de la empresa estatal, en el que contemplaron el pago de 100% del  salario, mayor cobertura en el HCM y seguro funerario, pago de primas de antigüedad y profesionalización y el reenganche de más de 200 trabajadores que fueron despedidos por revelar las condiciones de un sistema de transporte en decadencia.

Ante la falta de respuestas, Juan Ovalles, presidente de la Asociación de jubilados y pensionados Metro de Caracas, convocó a los agremiados a concentrarse este jueves en la avenida Francisco de Miranda, donde se ubican las oficinas de presidencia de la empresa de transporte subterráneo, y exigir la presencia de César Vega González.

Ovalles refirió que a la fecha la empresa Metro de Caracas no ha honrado los compromisos de  2.500 jubilados y pensionados, contemplados en la contratación colectiva.

Indicó además que con cada incremento salarial, decretado por Maduro a estas personas les corresponde el pago de 100%, del cual solo reciben 80%, “sin que se nos explique el por qué se nos quita ese 20%”, sostuvo.

En cuanto al HCM y seguro funerario, Ovalles explicó que el primero solo cubre 150.000 bolívares soberanos, mientras que el segundo se fijó en 500.000 bolívares soberanos “y los compañeros debemos hacer un pote, para que cada quien ayude con lo que pueda, para poder costear el servicio velatorio. Muchas veces ni alcanza y la familia siempre queda con deudas”, dijo.

Agregó que las instalaciones del Metro ubicadas dentro de la estación Teatros, en la avenida Lecuna, y otra en la estación La Paz, les fueron cedidas a la empresa aseguradora La Pirámide. “Nos cobran las consultas y exámenes, pero no recuerdan que esa compañía se beneficia de las instalaciones de una empresa del Estado”, aseveró.

Otra de las solicitudes que, a juicio del gremialista quedaron sin efecto, corresponde al pago de primas de antigüedad y de profesionalización “que nos arrebataron cuando nos jubilamos”, explicó.

Ovalles indicó que otra de las exigencias por parte del grupo de jubilados y pensionados es que se realicen mejoras a la infraestructura: “Los usuarios aguardan de 30 minutos y hasta una hora en los andenes, no tienen aire, las escaleras mecánicas no sirven, no hay iluminación y hay malos olores por falta de limpieza. Se ha incrementado la actividad delictiva por la falta de  vigilancia policial y hasta de atención por parte de operadores de estación. Ya no es como en sus inicios:  la gran solución para Caracas”.