Charlie Peñaloza Rivas, un indígena de 21 años de edad, murió este sábado por un disparo en el estómago y su hermano, Carlos Peñaloza, y otro hombre están heridos en un hospital luego de la incursión de un comando de 14 militares armados a la comunidad Arekuna en Canaima, estado de Bolívar.

Los indígenas, pertenecientes a la etnia Pemón, acusaron a funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) del asesinato y de la agresión en contra de decenas de personas luego de presuntamente hacerse pasar por turistas para entrar en las minas de oro, reseñó El País.

Los pobladores capturaron a tres de los presuntos responsables. Uno de ellos estuvo, al menos, seis horas maniatado e interrogado por decenas de personas.

Carlos Peñaloza relató que los hombres dispararon contra él y su hermano porque se acercaron “confiados” en que no les harían daño. “Mis otros paisanos se molestaron y los rebeldes llamaron a un helicóptero y los paisanos obligaron a los rebeldes a bajar del helicóptero con una condición», dijo.

Los enfrentamientos han aumentado por el posible control de mafias en la región desde que se inició el proyecto del Arco Minero del Orinoco (AMO). El primer suceso fue cuando fallecieron 17 mineros en el pueblo de Tumeremo, en Bolívar. En febrero, otros 18 mineros murieron en esa provincia en un operativo del Ejército.

«Desde el año 2000 se comenzaron a consolidar grupos irregulares, algunos dirigidos por delincuentes desde una cárcel y por sindicato. Luego, la degeneración económica empujó a muchos a sobrevivir con la minería ilegal, convirtiéndose en casi la única actividad laboral”, dice Armando Obdola, director general de la asociación indígena Kapé Kapé.

Con información de El País.