Un paréntesis y un reto. Así describe Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional, la decisión de dejar de imprimir el diario, después de 75 años de circulación.

El último periódico independiente de Venezuela que se vio obligado a tomar la medida por las trabas que enfrenta la empresa para comprar papel prensa.

La disposición es temproral y el medio segurá saliendo en su versión digital, cuya página es la de mayor tráfico en el país.  «Los periodistas van a seguir trabajando, luchando para ayudar a restablecer la democracia en Venezuela y pronto retomaremos el periódico físico de alguna u otra manera», dijo Otero en una entrevista a su diario que fue adelantada a los miembros del Grupo Diarios las Américas, (GDA) al cual pertenece El Mercurio.

Otero está exiliado y vive en Madrid desde hace años debido a un proceso judicial que emprendieron las autoridades en su contra.

El Diario fue demandado en 2015 por difamación, por el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, tras replicar reportes de medios españoles que lo vinculan con el narcotráfico. Demanda similares contra ABC de España y The Wall Street Journal en Estados Unidos fueron desestimadas en esos países, pero en Venezuela sí procesaron contra medios locales que fueron multados.

El presidente editor instó ayer que la desición de dejar de imprimir es consecuencia «de años de acoso del gobierno». «Trató de cerrarnos y nosha presionado. Fuimos a tribunales, hay gente fuera del país, como los mimbros del Consejo Editorial, pero lo más contundente contra El Nacional fue no dar acceso al papel prensa», agregó.

El rotativo enfrentaba graves problemas desde 2013 cuando el gobierno creó una corporación que monopoliza la importación y venta del papel prensa.