El obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, denunció que por “órdenes superiores” no le permitieron realizar la misa que suele llevar a cabo todos los Jueves Santo en el Centro Penitenciario de Occidente, reseñó Vatican News.

Al llegar al recinto, el capellán le informó que no permitieron la entrada. “A pesar de que todo estaba preparado, le indiqué que no se preocupara y que celebrara él transmitiéndoles a los privados de libertad mi saludo y bendición”, dijo Moronta en un comunicado.

Recordó que la Constitución establece la libertad de culto y que el acto no se trataba de cualquier hecho ni mucho menos de algo político. 

“La ceremonia de hoy expresa la caridad y en el caso de los privados de libertad es una manifestación de la opción preferencial por los pobres. En una auténtica democracia, con libertad y justicia, eso no pasaría”, indicó.

Con información de Vatican News