La Gobernación de Vargas expropió el miércoles 4 hectáreas correspondientes al hoyo 3 del campo de golf del Club Caraballeda y amenaza con también tomar los terrenos de los hoyos 4, 5, 6, 7 y 8, que en  total suman 25 hectáreas, para construir un centro educativo.

El ingeniero Eduardo Dávila, de la empresa Constructora y Desarrollo Dávila, informó que la obra es responsabilidad del Instituto de Infraestructura Vargas. “En septiembre estará lista la primera fase con un centro de educación especial, inicial y básica. En septiembre de 2019 culminaremos la fase para la educación diversificada y técnica”, prometió.

En la tarde trabajadores de Infravargas levantaron parte de la losa donde construirán las oficinas y los depósitos para los materiales de la obra.

Personal del Club Caraballeda indicó que los directivos se reunieron en la mañana con funcionarios de la gobernación para conocer el alcance de la medida.  “Son 90 trabajos directos y más de 700 indirectos que se verán afectados”, dijo una empleada del club.

Danny Tosta, que desde hace cuatro años trabaja en el club, expresó que muchas familias se quedarán sin ingreso. “Estamos seguros de que las promesas de reenganche no se cumplirán. Hay trabajadores, como los caddie, que si no cargan maletas no podrán llevar nada a su casa”, señaló.

Un grupo de vecinos protestó ayer en la mañana  la medida y fueron asediados por una brigada antimotín. “No fuimos consultados y es una decisión arbitraria. Pretenden levantar edificaciones sin evaluar el nivel friático de los terrenos. Ellos saben que son lagunas, pero lo han tomado para acabar con el pulmón de los vecinos de Caraballeda”, afirmó Reina Rodríguez, residente del sector.

“El primer objetivo del gobierno de Venezuela es destruir las pequeñas buenas cosas que tenemos. Esta vez expropiaron otro campo de golf para destruirlo. Se trata del campo de golf  del Club Caraballeda. ¿En algún momento tendremos buenas noticias de mi bello país”, escribió el jugador de golf Jhonattan Vegas en su cuenta de Twitter.