El Hospital Schutz Schroeder de Puerto Montt, en el sur de Chile, cuenta con 64 médicos venezolanos, 83% del total de especialistas extranjeros. Es un centro de salud de alta complejidad, caracterizado por la calidad del servicio, y que puede atender a más de 800.000 personas que habitan en la región.

Los venezolanos que trabajan en él se desempeñan como hematólogos, endocrinólogos, radiólogos intervencionistas, intensivistas, cirujanos pediatras, cirujanos plásticos y de tórax, hemodinamistas, neurólogos, gastroenterólogos, internistas, neonatólogos, intensivistas pediátricos, urgenciólogos, traumatólogos, cirujanos generales, coloproctólogos, pediatras y diabetólogos. Tratan con sus conocimientos de aportar lo que se les negó en la patria.

“Me vine por lo mismo que emigran todos: me tocó reconocer que en mi país era como un policía sin pistola”, señaló Rosalyn González, una médico nacida en Maracaibo hace 39 años, especialista en endocrinología, metabolismo y diabetes de adultos.

“Me di cuenta de que cada vez les estaba ofreciendo menos a los pacientes”, precisó.

Explicó que no pudo lidiar más con el desasosiego: “La principal razón por la que emigré es mi frustración de no poder ayudar, y para eso fui formada”.

De familia humilde, González estudió en la UCV con mucho sacrificio. Trabajó en el Hospital José Gregorio Hernández de San José, y en el Hospital Domingo Luciani de El Llanito. “Emigrar fue muy difícil. Yo tenía en consideración Ecuador, pero me di cuenta de que la medicina de punta en América Latina la lleva Chile, con hospitales que nada tienen que envidiar al primer mundo, con muchos recursos y un personal altamente calificado”, afirmó.

En abril de 2017 ingresó al hospital, adscrita a la unidad de endocrinología y metabolismo: “Estoy orgullosa del desempeño que hemos tenido. Hemos ayudado a disminuir la lista de espera de atención a los pacientes, hemos aumentado las estadísticas, hemos trabajado duro, incluso fuera de nuestros horarios, para representar dignamente a nuestro país en esta puerta de entrada de la Patagonia chilena”.

Agradeció la acogida que le han dado los chilenos, pero extraña la patria. “Se extraña muchísimo el calor, a nuestra gente, lo que tradicionalmente era nuestra cultura, valores que se han perdido. Sueño con volver. Venezuela siempre está en mi mente, la llevo en el corazón como un sello indeleble”, recalcó.

Armando Orozco es pediatra, egresado como médico de la Universidad de Carabobo, con posgrado en la UCV. Llegó en septiembre de 2016 al hospital de Puerto Montt. “Voy a cumplir dos años y lo que siento es agradecimiento, porque me han facilitado que ejerza con dignidad la profesión para la que me formé. Han permitido que crezca, que compartamos conocimiento”, dijo.

No descarta regresar: “Mi plan es seguir creciendo en experiencias por si debo aportar mi grano de arena a la reconstrucción de la Venezuela que todos deseamos que vuelva, de la que mis padres me contaban y mis abuelos hablaban maravillas”.


Descripción

Puerto Montt es una ciudad que está ubicada en el sur de Chile, capital de la provincia de Llanquihue y de la región de Los Lagos, que tiene una población de 245.902 habitantes. En febrero de 1972 se inauguró el Hospital Base de Puerto Montt. En 1980 se construyó el pabellón de especialidades, y agregaron neonatología, otorrinolaringología y oftalmología a los servicios de consulta y hospitalización. En 1996 se entregó un edificio destinado a emergencias, residencias médicas y esterilización, que incluyó maternidad y unidades de tratamiento intermedio para niños y adultos. El hospital cuenta con 528 camas para atención hospitalaria. La cantidad de funcionarios es de 2.692. Las mujeres representan 71,3%, y 28,7%, los hombres. Su director es Yuri Carvajal Bañados, médico cirujano graduado en la Universidad de Valparaíso, especialista en salud pública.