Una iglesia evangélica ubicada en el centro de Caracas brinda de lunes a sábado la única comida a la que pueden acceder algunos venezolanos.

“Vengo a acá para comer y en la noche no tengo nada”, señaló una de las beneficiarias. Por otro lado, una ciudadana indicó que se acuesta a dormir «solo con un poco de café». 

Los encargados del lugar señalaron que han tenido casos de personas que llegan al sitio desmayados, otros con varios días sin comer y de niños en estado de desnutrición. Incluso, algunos padres dejan de comer para garantizar el acceso a la comida a sus hijos.

El Centro de Análisis Social estima que una familia necesita aproximadamente 300$ para adquirir alimentos y, de acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), 89% de los entrevistados confesaron que el salario no es suficiente para adquirir comida. 

Con información de La Voz de América