“La universidad no cuenta con transporte para los estudiantes, obreros y trabajadores puedan llegar”, afirmó Oscar León, presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Simón Bolívar. 

Desde el pasado 26 de abril, la flota de autobuses que realiza el  transporte en la Universidad Simón Bolívar ha restringido el horario de  sus actividades debido a la deuda que desde enero y a la fecha mantiene el Estado con 5 empresas privadas de uso exclusivo para esta casa de estudios.

Autoridades de esta universidad esperan reunirse con el ministro de Educación Universitaria, Hugbel Roa, fin de solicitar que se les honre la deuda, que supera los mil 100 millones de bolívares soberanos.

 

“Los autobuses que cubren esas rutas, fueron eliminados”, sostuvo Erick Caña, estudiante.

La situación agravó la continuidad de programas académicos. Estudiantes manifestaron que los profesores se idearon un plan de flexibilidad para aquellos alumnos que no puedan asistir a clases por no contar con el transporte, presenten sus evaluaciones con otros docentes, en horarios diferentes.

Los que viven en Maracay, Charallave y Los Teques retiraron las materias de este tercer trimestre y pretenden reincorporarse cuando la universidad logre los acuerdos con representantes del Ministerio de Educación Universitaria.

Otros estudiantes indicaron que padres de sus compañeros de clases les dan la cola, pero para el retorno a sus hogares, deben esperar por un solo autobús que pasa a las 5:00 pm, y que solo trabaja una hora.