Hasta el mes de julio, 15.000 niños y jóvenes hasta de 25 años de edad fueron reclutados por grupos armados colombianos que operan en 8 estados fronterizos venezolanos, denunció el abogado Javier Tarazona, director de la ONG Fundaredes, ante la Fiscalía General de la República.

“El reclutamiento de niños y adolescentes por grupos paramilitares colombianos en los estados fronterizos se hace con la finalidad de establecer y facilitar el narcotráfico desde el suelo venezolano, a través del cultivo de droga y su posterior comercialización”, afirmó.

Destacó que, a diferencia de los grupos paramilitares que actúan contra el gobierno colombiano en los estados fronterizos del país, los grupos de irregulares entrenan a los muchachos para la vigilancia de terrenos fértiles para los cultivos de droga, la comercialización, y no se descarta que posteriormente reciban preparación para manejar armamento militar y así actuar ante una hipotética confrontación civil.

Tarazona señaló, además, que estos menores y jóvenes abandonan el sistema educativo, debido a la crisis social y económica que atraviesa el país por lo que los irregulares se benefician. “Los captores de la guerrilla colombiana reciben un pago de 20 dólares diarios que les sirven para el sustento del hogar”.

Indicó que de 80% de los desertores del sistema escolar registrado en los estados fronterizos, 70% que tiene entre 16 años de edad y 25 años de edad, trabaja directa o indirectamente con estos grupos subversivos colombianos, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército de Liberación Nacional, Ejército Popular del Pueblo, Ejército Bolivariano de Liberación (mutación de guerrilla venezolana), “y cualquier otra expresión de grupo irregular armado que tenga presencia en la frontera, en distintos delitos como el narcotráfico y microtráfico de drogas, contrabando, extorsión, secuestros, desapariciones y cultivos de drogas en territorio venezolano”.


Sin respuesta. En abril de 2018, el vocero de Fundaredes formuló cuatro denuncias sobre la incursión y presencia de grupos subversivos en territorio venezolano. Entre las denuncias formuladas está la del funcionamiento de dos emisoras de radio pertenecientes a la guerrilla colombiana, que operaban desde territorio venezolano donde, según Tarazona,  “transmiten programas infantiles que inciden en el imaginario tachirense, haciendo ver que el ELN promueve la seguridad que el Estado venezolano no es capaz de dar”.

También denunció en las instancias gubernamentales la utilización de las cajas de comida de CLAP por parte del ELN, para entregarlas a las personas con mensajes que adoctrinan.

El diputado por la MUD en el estado Táchira, Franklin Duarte, denunció en noviembre de 2017 las presuntas acciones llevadas a cabo por grupos armados irregulares en la frontera entre Colombia y Venezuela. Aseguró haber recibido numerosas denuncias e información por parte de medios colombianos, que indicaron que grupos armados estarían reclutando a jóvenes venezolanos y entrenándolos con armas de alta potencia para seguir la disputa por el control del territorio del contrabando en la frontera”.