Marcelo Crovato, ex preso político argentino en Venezuela, comparó las cárceles del país con los campos de concentración nazi.

Durante una entrevista a Infobae, Crovato contó cómo logró escapar el 17 de marzo de la cárcel común Yare III, lugar donde lo recluyeron con asesinos, narcotraficantes y violadores, quienes le perdonaron la vida tras redactar los recursos, hábeas corpus y notas jurídicas de todos sus compañeros de prisión.

Antes de ser apresado, Crovato ejercía  su profesión como defensor de los derechos humanos en el Foro Penal Venezolano (FPV).  “Fue una condena dictada desde arriba. Decidieron detener a algunos para dar un escarmiento y el que dio la oportunidad fui yo”, agregó.

Explicó que fue arrestado por intentar asistir como abogado en un caso de allanamiento a varios clientes. “Los policías me pidieron mis credenciales, pero no me permitieron verificar el procedimiento. Cuando terminan me piden que los acompañe a la comisaría para verificar las actas, tomar declaraciones, ver qué pasaba con mis clientes… pero unas horas después me informaron que yo también estaba detenido”.

Detalló que durante el proceso judicial la juez dictaminó que su aprehensión fue completamente ilegal, puesto que no había ni órdenes judiciales ni delitos cometidos en flagrancia.

Crovato planificó escapar de su casa luego de haber logrado un arresto domiciliario: se dio cuenta de que la policía estaba incapacitada para montar custodia por falta de personal.

“El viaje fue un día de terror porque si llegaba la policía a buscarme a la casa se iban a dar cuenta de que no estaba y podrían dar una alerta. Yo siempre usé barba mientras estuve detenido. El día antes de salir me afeité. El cambio es tan grande que ni mi hijo me reconoció. Me quité los lentes y la diferencia es notable”, dijo.

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