Adentro

el resplandor,

la blancuzca soledad

del marfil.

La estrechez

es síntoma

de una inmensa

incomodidad.

― “Deberías volver

a tomar alprazolam”.

Me he repetido

varias veces.

Vivo repitiéndome,

multiplicándome

en todas las formas

del miedo.

Me pierdo

en el cíclico

enigma de

un “No”.

No ser

No estar

No hacer.

“Afuera

todo es

traición”.

Afuera,

algunos cuentan

que vivir

es morir de hambre.

**

En el ámbito soleado y ciego,

en la zona sin voces,

sobre la grama desmandada,

he ido presente por caminos que no me oían

Enriqueta Arvelo Larriva

Ver a un hombre

soñar es como ver

un espacio en blanco

tendido

sobre la voz.

Así, el colibrí

viaja hacia la flor

y regresa

con el néctar

a la cabeza.

Dejando a cada lado

una parte,

un resto

de aquello

que no nos pertenece.

**

Algún día

nuestras habitaciones

estarán llenas de objetos,

convertidas

en pequeños altares

harán espacio a los muertos,

poco quedará

para nosotros.

**

Hay un entredicho

en la palabra

arco.

Aliento de sostener

la mirada

sobre el mismo

matorral.

¿Me dirás

qué hay

en los ruidos

de abajo

del sótano

de las escuchas,

o callarás

siempre en pleno?

Sí, ellos lo saben,

mi sol negro

asciende.

**

Con su fuerza,

la hilandera,

es capaz

de reunirnos.

De traernos

al mundo

como una palabra

revelada.

Cada hebra

es un hambre

que nos atraviesa

hasta dejarnos

mudos.