Recientemente, un amigo compartió un video que aparentemente muestra a soldados venezolanos llevando a cabo un secuestro de un disidente político en territorio brasileño. Actualmente, estoy en proceso de verificar la autenticidad de esta información; sin embargo, la mera posibilidad de esta práctica merece ser discutida.

El régimen de Maduro ha fortalecido su posición gracias a recientes triunfos en la política exterior, logrando la eliminación de sanciones y la exoneración de funcionarios acusados de crímenes graves. Aprovechan esta apertura diplomática para intentar mejorar su imagen ante la comunidad internacional, buscando revitalizar relaciones bilaterales, especialmente con países occidentales que ven en el petróleo venezolano una oportunidad de negocios.

Es imperativo desenmascarar el teatro y la fachada de Maduro. Tras la apariencia amigable se oculta un tirano cruel que gobierna su país con terror. Ha llegado el momento de mostrar la verdadera realidad de los venezolanos, exponiendo historias que revelan los tratos inhumanos del régimen. Estamos compartiendo casos de ciudadanos venezolanos y las experiencias de cientos de presos políticos para que el mundo, especialmente los gobiernos occidentales, comprendan que el régimen de Maduro persiste en sus prácticas opresivas. Estas prácticas se extienden incluso a la persecución de disidentes en otros países, violando la soberanía de estas naciones. Este post busca presentar la historia de una de las víctimas de esta práctica de abducción.

Es crucial destacar que, a pesar de las negaciones, existen pruebas de que funcionarios del régimen, casi sin restricciones debido a la relajación de las sanciones, están violando el Estatuto de Roma que protege a las víctimas. Resulta alarmante observar cómo estas acciones se llevan a cabo sin consecuencias, y por lo tanto, estoy escribiendo para visibilizar esta realidad.

Alerta ante posibles infiltraciones

Quiero subrayar la importancia de dirigir la atención a las dos principales agencias de inmigración en Estados Unidos, USCIS e ICE, en este momento en el que resido aquí. Es fundamental que ambas agencias tengan conocimiento de este mensaje. Aunque nos sintamos seguros como disidentes políticos en el exilio dentro de Estados Unidos, es esencial recordar que nadie está exento de la influencia de Maduro, cuyos tentáculos no conocen fronteras.

Se presume que entre los cientos de miles de migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México, podrían estar llegando operadores del régimen, funcionarios con la misión de infiltrarse en la sociedad norteamericana. Por esta razón, lanzamos una alerta para que se verifiquen los antecedentes políticos y laborales de estos recién llegados. Es posible que muchos de ellos hayan sido parte de colectivos, círculos bolivarianos, funcionarios de agencias represivas, militares o civiles vinculados a organismos de represión. Todas estas instituciones han estado trabajando en la estructura de terror en Venezuela y, por lo tanto, deben ser susceptibles de ser investigadas en profundidad si se detecta que fueron funcionarios.

Revelando el modus operandi del régimen de Maduro: el caso del teniente Caldera

Con el objetivo de comprender el modus operandi del régimen de Maduro en la ejecución de estos secuestros de disidentes, deseo presentar un caso real. Me sumergiré en una conversación con el padre de la víctima, Franklin Caldera, quien compartirá la angustiante historia de su hijo. Este caso reviste una gravedad extrema, ya que implica un secuestro llevado a cabo por el régimen de Maduro en suelo extranjero, donde se suponía que el teniente estaría a salvo.

La narrativa se inicia cuando Maduro designa al teniente Caldera como enemigo del Estado, acusándolo de participar en una operación conocida como Aurora. Ante esta persecución, el teniente busca refugio en Colombia, pero lamentablemente cae en una trampa cuidadosamente preparada por agentes del régimen de Maduro que operan en territorio colombiano. Este engaño resulta en el secuestro del teniente, quien es trasladado forzosamente a Venezuela, donde enfrenta un trato inhumano y es sometido a diversas formas de tortura.

En este artículo, su padre compartirá más detalles sobre estos hechos, proporcionando una visión más clara de la gravedad de la situación y la forma en que el régimen de Maduro opera para silenciar a sus críticos, incluso más allá de sus fronteras.

Además, quiero destacar que también incluiré la opinión de un jurista experto en la materia, David Cáceres, de la organización NGO con sede en Holanda. Cáceres formó parte del grupo de venezolanos presentes en la convocatoria de la CPI, representándonos ante la Corte en temas de refugiados políticos, especialmente sobre esta acción del régimen de Maduro.

Transcripción de extractos de mi conversación con el Sr. Caldera

一Sr. Caldera, le doy la bienvenida a mi columna en El Nacional. Habitualmente, suelo acompañar mis publicaciones escritas con videos, especialmente en casos tan relevantes e interesantes como el que envuelve a su hijo. He seguido con gran interés los acontecimientos relacionados con este caso, y he observado su activa participación en las redes sociales. Para que nuestra audiencia conozca más a fondo, explíquenos lo sucedido a su hijo. Una vez más, agradezco su disposición para compartir esta historia crucial con nosotros.

一Hola Esteban, saludos y gracias por abrir una ventana más para la lucha por la libertad y la justicia. Me llamo Franklin Caldera, padre del preso político primer teniente del ejército Franklin Caldera Martínez, un joven oficial de nuestra patria, Venezuela, que fue secuestrado por un fuerte grupo armado del ELN junto a un grupo de la dirección de contrainteligencia DGCIM en territorio colombiano. He denunciado que lo que hicieron con mi hijo fue un secuestro.

一Sr. Caldera, estoy tratando de entender los acontecimientos. Usted menciona que su hijo se encontraba en otro país, específicamente en Colombia, ¿verdad? Y fue secuestrado por funcionarios del régimen de Maduro que ingresaron a territorio extranjero en un operativo de captura. Entonces, una vez en Colombia, ¿capturaron a su hijo y lo trasladaron a dónde?

一Sí, él estaba en Colombia, en Bogotá, trabajaba de delivery, andaba en una moto repartiendo comida y se trasladó hasta Cúcuta porque allí ya tenía a su a su hijo, a Fabián Caldera, un niño de tres años. Estando en Cúcuta, le llamó un señor de nombre Brayan Pérez, que se hacía pasar por primo de Óscar Pérez. Lo citó en un lugar para supuestamente hablar sobre una cadena de comida venezolana que quería abrir en Colombia. Él estaba invitando a mi hijo para decirle que quería formar parte de esa actividad.

Mi hijo fue llevado hasta un sector llamado Herrán, hacia el norte de Santander, zona de Cúcuta y sorpresivamente fue interceptado por un grupo armado del ELN en compañía de funcionarios, DGCIM. Interceptaron y rodearon a mi hijo, lo amenazaron de muerte si no se montaba en unos vehículos rústicos.

Fue trasladado por las trochas a territorio venezolano donde este delincuente, el asesino, el comandante Gramko Arteaga lo recibió con una tunda de golpes, como ya él acostumbra tratar a los que piensan distinto al régimen.

De allí fue trasladado a un aeropuerto junto con este señor, Brayan Pérez, que supuestamente también estaba detenido. Llegaron a La Carlota y ahí mi hijo fue llevado a un centro de tortura llamado La Cueva. De allí no se supo más nada de Brayan.

De hecho, él duró 12 días, lo colgaban de pies y brazos, le metían la cabeza en un tobo con agua, le ponían corriente, le cortaban las uñas hasta sangrar, le daban golpes con palos, con tubo, en fin, una infinita tortura tanto psicológica como física.

Pero mi hijo, bueno, un oficial de comando, un oficial que siempre estuvo activo, también la parte física deportiva, siendo cinturón negro y mental, un 23 de febrero logró escaparse de este centro de tortura de una manera hábil.

Él duró 12 días secuestrado y lamentablemente al día siguiente lo descubrieron los funcionarios. Por haberse escapado le dieron un tiro a quemarropa en la pierna izquierda y le hicieron una herida punzo penetrante en la pierna derecha donde lo inmovilizaron totalmente.

Allí fue llevado al Hospital Militar Carlos Arvelo, donde a las 48 horas se apareció este delincuente… un juez de nombre Maximino Márquez que le dijo que se declarara culpable. Mi hijo estaba desnudo en esa cama, esposado, con esas heridas. Él le dijo al juez de las torturas que había sido víctima, que lo habían secuestrado y que lo tenían en esa casa de tortura. Pero el juez le dijo que se declarara culpable para darle 17 años, como mi hijo dijo que no, entonces el juez le dijo que se iba a pudrir en la casa de los sueños. Cabe destacar que allí se presentó un abogado público, uno de la Fiscalía y en ningún momento nos notificaron a nosotros, sus familiares.

Luego, a los 15 días fue trasladado a otro centro de tortura llamado La Casa de los Sueños. Y allí también volvió a ser objeto de tortura física y psicológica.

Después de todo ese tiempo pude ver a mi hijo el 15 de junio, cuando lo pude abrazar. De donde pudo, sacó fuerzas, me abrazó y sus primeras palabras fueron: “Viejo, ante el estruendo de una trompeta, nunca deja de luchar por la libertad de Venezuela y por los presos políticos”. Y de hecho Esteban, hoy por hoy, desde el 3 de octubre de 2021, yo represento a Familia SOS Libertad, una organización que lucha por los más de 300 presos políticos. Hoy hemos alzado tanto la bandera que ya no es por los presos políticos, sino que luchamos por la libertad de Venezuela, por la libertad de todos los ciudadanos que tuvieron que salir de este país.

一¿Ha podido conversar con algún personero de la llamada oposición venezolana, alguien que esté en la mesa de negociación?

一He conversado con Gerardo Blyde. Ciertamente, él ha manifestado querer ayudar a los presos políticos, a los familiares. Yo pude entregar el caso de mi hijo en sus manos en una oportunidad que nos reunimos. Ellos podrán tener la mejor intención, pero el gobierno no.

He sido una persona muy crítica, muy crítica en este aspecto, estoy en Venezuela, no soy ningún terrorista, no ando conspirando contra el Estado, no soy un traidor a la patria, es mi amor como padre, mi amor de venezolano. Simplemente, estoy luchando por la libertad y por que sean llevados ante la justicia todos aquellos que cometieron un crimen de lesa humanidad en contra de nuestros familiares, por los que fueron asesinados y por los que aún se mantienen privados de libertad.

Entonces, cuando veo todo este escenario de la mesa del diálogo y observo que salen en libertad dirigentes políticos y una ciudadana que trabajaba para el gobierno, para el Estado, yo me pregunto, Esteban, ¿por qué siempre salen en libertad civiles y no militares? ¿A qué le temen? ¿Qué es lo que pasa?

¿Es que quieren dejarlos allí para seguir manteniendo a las Fuerzas Armadas sumisa, con miedo? Si ustedes hacen esto, les puede pasar lo mismo que le está pasando al teniente Franklin Caldera, al comandante Marín Chaparro, al general Sisco y al general Acosta… Entonces a mí, padre de un oficial, me llama mucho la atención por qué no dan libertad a los presos políticos militares.

Sigo luchando, por los militares y por todos los presos políticos. Queremos libertad. Fíjate, Esteban, este señor Nicolás Maduro es un tipo muy mentiroso y no sé cuándo los venezolanos van a terminar de abrir los ojos. He visto un par de videos en donde ha dicho “vamos a pasar la página”. Pero mira cómo tira la mesa del diálogo para la basura otra vez, mira cómo dejan más de 300 presos políticos, no hacen ningún avance como para buscar un entendimiento.

Repito, soy Franklin Caldera Martínez, no estoy conspirando en contra del Estado, digo la verdad y me mantengo aquí en Venezuela hasta lograr libertad y justicia. Hermano, no temo por mi vida, de hecho, tengo una medida cautelar ante la CIDH y yo sé que ellos no le paran; lo que buscan es siempre desaparecer a los que son los disidentes.

一Sr. Caldera, quisiera preguntarle cómo está experimentando personalmente esta situación y cuáles han sido las repercusiones en su vida. ¿Cómo se encuentra su familia en estos momentos? ¿Podría proporcionar detalles sobre el estado actual de su familia y cómo ha sido afectada por la situación de su hijo, quien es considerado un preso político bajo el régimen de Maduro?

一A nosotros nos ha afectado demasiado, en lo particular, en lo económico, yo quedé desempleado. Mi esposa es médico, ella tiene un ingreso, mi hijo necesita entre 100 y 120 dólares para sus gastos semanales.

Mi esposa y yo pasamos a ser hipertensos. De hecho, me ha causado muchos problemas de salud, mucho desgaste. Esta lucha ya no es por mi hijo, sino por Venezuela y los más de 300 presos políticos, y me ha generado un desgaste tan fuerte de salud emocional que fíjate, hace dos semanas tuve que ser operado de dos quistes en la garganta, porque estoy gritando en la calle, alzando la voz. Eso me produjo los dos quistes y también la úvula me la tuvieron que cortar.

Me operaron la garganta. Ahora tengo que hacerme otra operación, pero no quisiera hacerla antes de ver a mi hijo libre porque es una operación bastante delicada. Sucede que me está haciendo falta oxigenación hacia el cerebro y por ese motivo tengo que operarme la nariz y requiere después de un reposo bastante largo.

Resulta que hemos pasado una situación muy, muy fuerte. La familia se ha separado, hemos recibido amenazas constantes, es bueno que se sepa que está denunciado ante la ONU. Hay una constante persecución a mi esposa, cuando ella va al hospital. A mí me están haciendo llamadas de amenaza de muerte. Ya he pasado algunas imágenes de unos vehículos en persecución y también los que se estacionan frente a la casa.

Estas son muchas cosas que uno vive a diario con este régimen, buscando amenazarme, pero yo no voy a callar, Esteban. Así, enfermo y todo como estoy yo y mi esposa, seguimos alzando la voz. Seguimos luchando porque el miedo no me va a quitar mi derecho a pensar. Si tenemos miedo no vamos a lograr el cambio.

一Me dice que están trabajando en una especie de fondo de ayuda para los presos políticos. ¿Me puede ampliar la información?

一Cada diciembre,  desde 2021, nos dedicamos a salir a las calles los días 24 y 31 en busca de juguetes para los niños y asistencia para aquellos que más lo necesitan. Sin embargo, este año y el próximo, lamentablemente, no podremos llevar a cabo esta noble labor debido a mis limitaciones médicas y económicas.

A pesar de ello, hemos decidido dirigir nuestros esfuerzos hacia una causa igualmente importante. En esta ocasión, estamos buscando apoyo para más de 300 presos políticos. Apelamos a la colaboración de todos aquellos que posean un buen corazón. Les proporcionaré mi número telefónico para que puedan contactarme.

Nuestra meta es reunir recursos para adquirir productos esenciales como jabón, desodorante, cepillos de dientes, pasta dental, vitaminas y alimentos para estos individuos. La ayuda también es necesaria para respaldar a los abogados que los representan, ya que lamentablemente nosotros no tenemos la capacidad de hacerlo por nuestra cuenta.

一Muy agradecido por su tiempo, por su valentía, por compartir su historia y su perspectiva con nosotros.

一Agradezco enormemente, Esteban, así como a todos aquellos que nos han escuchado y han estado atentos, porque esta lucha es de todos. No se trata únicamente de mi hijo, sino de un esfuerzo colectivo en el que cada persona desempeña un papel fundamental. Por eso, estoy agradecido por el espacio que nos has brindado, por tu tiempo dedicado y por tu valiosa colaboración en apoyo a los presos políticos. La solidaridad de cada individuo es crucial en esta causa que abraza a todos por igual.

Bien, queridos lectores, es todo en mi conversación con el Sr. Caldera. Este artículo es parte de la serie de publicaciones que he decidido titular «Voces de Libertad». La historia del Sr. Franklin Caldera Martínez es solo una de las cientos que hoy viven los presos políticos en Venezuela. Escucharla me ha llenado de tristeza e impotencia. Saber que estos venezolanos sufren en una época en la que se suponía que habíamos superado las dictaduras es algo que me indigna profundamente.

Abogado David Cáceres

No quiero concluir sin obtener la perspectiva de un abogado. Así que, consulté al abogado David Cáceres, quien se encuentra en Holanda representando a la organización de derechos humanos Founder NGO @Venevluchteling, para conocer su opinión sobre el caso del teniente Caldera. Esto fue lo que nos compartió.

  1. Hemos trabajado en conjunto con el Ministerio de Relaciones Exteriores (Países Bajos), nos hemos encontrado con la realidad de que este país ha documentado información sobre el régimen de Venezuela de manera significativa. Tenemos informes sumamente preocupantes de primera mano que indican que el régimen de Venezuela ha llevado a cabo operaciones fuera del territorio venezolano mediante el uso de grupos irregulares y agentes con afinidad militar. Estas operaciones incluyen asesinatos y tácticas de abducción de personas de interés táctico.
  2. Desde mi perspectiva como abogado, sostengo la opinión de que los militares venezolanos son considerados como piezas de «trofeos» por parte del régimen. Mantenerlos encarcelados no solo les quita su libertad, sino que también funciona como una táctica para desmotivar a otros militares que podrían considerar resistirse al régimen.
  3. También quiero destacar otros casos de tenientes abducidos en diversas localidades y cómo el régimen utiliza órdenes de captura falsas mediante el sistema de Interpol para secuestrar a militares de alto rango.
  4. Cuando la gente me pregunta qué pienso sobre lo que hace el régimen, me hace reflexionar sobre la comunidad internacional, que sabe que estas cosas suceden. Son informes publicados, pero lamentablemente no detienen completamente la dictadura de Nicolás Maduro.
  5. La información que comparto hoy se refiere a las listas de interés operacional emitidas por el sistema de seguridad y protección de la patria CESSPA. Muchas personas desconocen que este centro, inicialmente dirigido por inteligencia cubana en Caracas, emite estas listas. Los cubanos, con influencia en el gobierno venezolano, asesoran al régimen para perseguir a aquellos que representan una amenaza para su estabilidad.
  6. Proponer la posibilidad de consultar al Consejo de Naciones Unidas sobre la viabilidad de coordinar una operación de extracción para los valientes militares en una situación sumamente delicada. La realidad es que, si dejamos esta decisión en manos del régimen, es poco probable que permitan su liberación.

Agradeciendo la participación del abogado Cáceres y reflexionando sobre el caso del Sr. Caldera, espero que pronto encontremos una salida viable para los presos políticos. Insisto en que las sanciones deben mantenerse hasta que se observe la liberación de los 300 presos políticos. Me he preguntado cómo es posible que esto ocurra en Venezuela, la tierra del padre de la libertad, Simón Bolívar; es algo que me llena de indignación. Solo me queda claro una cosa: debemos luchar por la libertad de nuestra patria.

Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para exponer a estos criminales del régimen de Maduro. Todos estos funcionarios deben ser denunciados con nombres y apellidos, expuestos ante la opinión pública para que sean alcanzados por el brazo de la justicia y llevados ante los tribunales por sus delitos.

Quiero decirles a los presos políticos que no están solos; aquí tienen una voz amiga que hará todo lo que esté a su alcance para contribuir a su liberación. Y a ustedes, queridos lectores de El Nacional, les agradezco por su atención y espero que nos sigan leyendo en futuras oportunidades.

Muchas gracias.

@estebanoria

 


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