Los capos del Cartel de los Soles Nicolás Maduro y Diosdado Cabello predijeron una “brisita” bolivariana, o sea, comunista en su terminología, para el  mundo hispanoamericano en este año.  No ha sido completamente cumplida su cruel profecía. Más bien pareciera que los aires se están tornando en contra del socialismo del siglo XXI, aunque hay ciertos y fuertes nubarrones para la democracia. De todas maneras, la geopolítica hispanoamericana actual algunas enseñanzas nos debería dejar.

Comencemos por España, los capos del socialismo del siglo XXI asegurados por las encuestas falsas del CIS de Sánchez y sobre todo por la euforia de creer que el poder que el gobierno comunista en España les daba, predecían sacar del poder a la derecha en Madrid. Qué gran equivocación tuvieron. Esa gran líder que es Isabel Díaz Ayuso les propinó una derrota histórica, el payaso Iglesias tuvo que dejar el gobierno para salvar a su partido Podemos de la desaparición en Madrid. La Ayuso, como le dicen en España, sacó ella sola más votos que todos los partidos de izquierda unidos, y con VOX, que se legitimó como un partido del “mainstream” republicano, obtuvo una contundente mayoría absoluta. Bajo el lema que describía fielmente la situación española “libertad o comunismo”, sin ambages,  sin camuflarse de centro ni copiar discursos izquierdistas, su triunfo cambió el panorama político español, ya las encuestas dan si las elecciones fueran hoy un rotundo triunfo en las parlamentarias a la coalición PP-VOX, claro que hace falta un buen tiempo para las parlamentarias, pero ante el rotundo fracaso de Sánchez es casi que imposible su recuperación, muy pronto el comunismo será derrotado en España y sacado a trompicones del gobierno. La clave: el claro posicionamiento que la Ayuso obligó a tomar al PP, la debilidad de Casado de hablar claro tendrá que terminarse, ante la obviedad que el triunfo de Madrid reveló, los españoles están hartos del comunismo y quieren gozar de libertad y democracia, y el rechazo rotundo no solamente fue a la izquierda sino al “centro”, al camaleonismo de Ciudadanos, que desapareció en Madrid y está en vías de desaparecer del mapa político de España.

Isabel Díaz Ayuso, la presidente de la Comunidad de Madrid
Isabel Díaz Ayuso | Foto Europa Press

Igualmente, se equivocaron los capos Maduro y Cabello en Ecuador. Allí sucedió lo mismo que en España. El comunismo se creía sobrado ante el apoyo de los tiranos Evo y Maduro y la colaboración de Fernández y AMLO. O sea del socialismo del siglo XXI llamado ahora Grupo de Puebla. Pero Lasso, con la misma contundencia que la Ayuso, se plantó en un discurso de defensa de la democracia y la libertad, de los valores tradicionales como la familia, el orden y la propiedad privada. Correa que creía llegar de nuevo al poder a través de su títere Arauz,  se vio duramente golpeado por la decisión de los ecuatorianos de preferir la libertad al comunismo.

Según las tendencias demostradas por las encuestas, seguramente lo mismo pasará en Perú, donde se plantea el mismo escenario: un candidato títere del socialismo del siglo XXI, frente a otro que plantea el mismo dilema, los peruanos tendrán que definir entre “comunismo y libertad”. En Perú, Keiko Fujimori tampoco disfrazó sus posiciones ideológicas: defiende la democracia, la propiedad privada, los valores tradicionales y retrató fielmente las posiciones comunistas de su contendor. Frente a una diferencia de 20 puntos que le llevaba Castillo a Keiko, ahora  están en empate técnico, por lo que la tendencia augura acá también una brisita de libertad y no de socialismo del siglo XXI.

Foto: Getty Images

Se perdió Chile, en donde el comunismo aplicó su combinación de todas las formas de lucha, con una implacable acción terrorista en la cual destruyeron el metro de Santiago, Piñera y en general la derecha se acobardó y se dejó implantar una constituyente, en la cual, siguiendo la Carta del Foro de Sao Paulo, harán una Constitución a la medida del dictador comunista que elegirán en las próximas elecciones presidenciales. Aquí sucedió lo esperable, pues no hubo un discurso claro de defensa de la democracia y la libertad, los pocos candidatos a la constituyente que así lo hicieron ganaron, pero la mayoría decidió ocultar sus verdaderas posiciones y presentarse como candidatos “light”, perdieron, pues el electorado prefirió a izquierdistas verdaderos que camuflados.

Está por definirse la joya de la corona, Colombia. Acá el comunismo está utilizando la misma estrategia que en Chile, destrozar el país (acá no solo es en la capital) con bárbaros actos de terrorismo sincronizados para atemorizar el liderazgo nacional, no solo el político, e implantar la tiranía del socialismo del siglo XXI. Ya Duque se le bajó los pantalones al farcsantismo, quizás más por colaboracionismo que por cobardía, y está “negociando” con los terroristas, esa negociación no puede terminar sino en aceptar todas la capitulaciones que los terroristas comunistas están planteando, sobre todo la legitimación del narcoterrorismo comunista, vía la prohibición de la fumigación de la coca.

La gran enseñanza que deja este panorama geopolítico hispanoamericano es clara: el liderazgo no se debe dejar amedrentar por la ofensiva del socialismo del siglo XXI, presentar candidatos con una propuesta y un discurso claros de defensa de la libertad y la democracia y enfrentar con firmeza la amenaza comunista, develándola ante el electorado. En Colombia es tal el hartazgo del pueblo ante casi un mes de anarquía, que ya se comienzan a ver signos de una población que se manifiesta contra el colaboracionismo de Duque con el farcsantismo y sobre todo contra la estrategia de destrucción desaforada del socialismo del siglo XXI. Ahora veo con más claridad mi esperanza de que surja un líder combativo y firme en defensa de la democracia y en contra del socialismo del siglo XXI, de eso depende la democracia colombiana.


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