La final de la Champions League entre el Borussia Dortmund y el Real Madrid, disputada en Wembley el pasado 1 de junio de 2024, quedará grabada en la historia del fútbol europeo. El conjunto merengue logró vencer al Dortmund por 0-2 y alzó su decimoquinto título europeo. Sin embargo, más allá de los resultados y las estadísticas, este partido nos dejó reflexiones profundas que trascienden lo deportivo y nos invitan a explorar el ámbito transpersonal.

Desde una perspectiva especulativa ante la eventualidad del umbral de la derrota que pudo haberse materializado, los días previos a la final generaron un ambiente de incertidumbre en el Real Madrid. La despedida de Tony Kroos, líder y figura fundamental del equipo, planteó y presenta desafíos en términos de equilibrio y cohesión. Además, la inminente llegada de Kilian Mbappé, con un egocentrismo pronunciado que contrasta con la armonía comprobada del Real Madrid, supone cambios en la alineación, en la dinámica y en el liderazgo del equipo, lo que ha podido o puede afectar la comunión y armonía en el vestuario.

Igualmente, la inminente salida de algunos jugadores y la posible amenaza al liderazgo de referentes reales y simbólicos que han ganado este estatus con base en su trabajo y dedicación abnegada, sumado a la decisión de reemplazar al portero Andriy Lunin por Thibaut Courtois, pudieron haber sido detonantes para generar posibles tensiones en el equipo. Incluso las declaraciones públicas, como las de Rodrigo, también podrían haber tenido un impacto en la dimensión espiritual, mental y emocional del equipo, afectando así su rendimiento físico. Es posible que esta incertidumbre y estos cambios significativos hayan influido en el desastroso rendimiento del equipo durante los primeros sesenta minutos de la final de la Champions League, llevándolo a un escenario cuántico acorde al umbral de la derrota, es decir, transitando un espacio en el que parecía que todas las posibilidades apuntaban hacia un resultado negativo.

Se puede inferir que los eventos mencionados tuvieron un efecto significativo en varias  dimensiones de los jugadores en conjunto durante esos minutos de esta final. Estos sucesos pudieron afectar la dimensión emocional del equipo, generando sentimientos de tristeza, nostalgia, ansiedad y estrés entre los jugadores. De la misma manea pudo haber repercutido en la dimensión mental, afectando la confianza, la concentración y la comunicación entre los jugadores. Igualmente es de intuir, que  la dimensión espiritual se haya perturbado, generando un sentimiento de pérdida de referencia e identidad dentro del equipo ante la incertidumbre de los cambios bruscos y repentinos que se avecinan, Como consecuencia lógica, estos eventos podrían haber desencadenado un conjunto de impactos sobre la dimensión física del equipo, dado que científicamente demostrado, el efecto del estado  emocional, mental y espiritual o transpersonal ejerce influencia sobre el rendimiento deportivo.

Después de analizar los eventos que podrían haber afectado al equipo durante todo el partido y principalmente en el transcurrir de los sesenta minutos de la final de la Champions League, es evidente que existieron factores que influyeron en el estado emocional, mental y espiritual del Real Madrid. La intensidad y superioridad momentánea del Borussia Dortmund en el terreno de juego representaron un desafío significativo para el equipo merengue, quienes se enfrentaron no solo a las dificultades internas, sino también al poderío y la determinación del rival.

En este sentido, durante tal periodo de tiempo el Dortmund demostró ser un rival formidable, destacando con una frontalidad enérgica y un dominio amplio. En medio de esta presión, se destaca la extraordinaria actuación de Karim Adeyemi, el «Usain Bolt» de los alemanes,  quien tuvo las opciones más claras para marcar en el primer tiempo y contribuyó al control absoluto del equipo en el juego. Esta destacada actuación de Adeyemi sometió a prueba la defensa del Real Madrid, los puso en «jaque», y generó momentos de tensión en el partido. En el argot futbolístico, se podría decir que el equipo alemán «perdonó» a «Los Blancos», ya que a pesar de las oportunidades de gol creadas, no lograron convertirlas en el marcador. No obstante, a pesar de los esfuerzos del Borussia, el Real Madrid mostró su fortaleza y determinación en el campo, demostrando según su propio director técnico, «compromiso colectivo, capacidad de sacrificio y calidad» constante y plena.

Efectivamente, el Real Madrid evidenció un compromiso colectivo que va más allá de las habilidades individuales de cada jugador. Este compromiso trasciende lo personal, ya que cada miembro del equipo antepone el éxito del grupo por encima de consideraciones individuales. Es un compromiso profundo de trabajar juntos como una familia armoniosa hacia un objetivo común y de dar lo mejor de sí mismos en cada momento. Esta conexión transpersonal se refleja en la forma en que se apoyan mutuamente, se comunican y se esfuerzan por el bien del equipo. Es una unión sólida que trasciende lo meramente deportivo y se convierte en un pilar fundamental para alcanzar el éxito. El compromiso colectivo del Real Madrid es una muestra de la grandeza que se puede lograr cuando el individualismo se deja de lado y se pone en primer plano el bienestar y el triunfo del equipo.

Además, el equipo merengue, en su desempeño, trascendió más allá de lo puramente deportivo, mostrando una destacada capacidad de sacrificio. No solo estaban dispuestos a dejarlo todo en el campo, sino que también demostraron valentía y determinación al luchar por cada balón y asumir riesgos sin temor alguno. Esta capacidad de sacrificio, que implica enfrentar dificultades y hacer esfuerzos adicionales, es un claro testimonio de la entrega inquebrantable y la tenacidad que caracteriza al Real Madrid. Es un reflejo de la pasión desbordante que sienten por el club y su incansable búsqueda de la victoria. Gracias a este nivel de compromiso y dedicación, el equipo se distingue y logra alcanzar logros excepcionales, dejando una huella imborrable en la historia del fútbol.

Pero el Real Madrid no solo demostró compromiso y sacrificio, sino también una calidad plena y continúa en su juego, a pesar de los altibajos que pudiera presentar. El equipo se mantuvo en constante engranaje de lucha, sin dejarse afectar ni desanimar por las dificultades. En lugar de rendirse o perder la motivación, perseveraron y enfrentaron los desafíos. A pesar de la situación desafiante y compleja en la que se encontraban, no perdieron la confianza en su estilo de juego y en su capacidad para superar obstáculos. Su calidad técnica, táctica y mental se mantuvo constante a lo largo del partido, lo que les permitió neutralizar las fortalezas del Dortmund y revertir la situación a su favor.

El valioso factor de experiencia y vivencia de jugadores como Courtois, Nacho, Carvajal y Kroos merece una mención especial. Estas, experiencia y vivencia, sumadas al compromiso colectivo, sacrificio y calidad constante, resultaron determinantes para la remontada del Real Madrid en esta situación. Su sabiduría acumulada a lo largo de los años y su conexión profunda con el club les permitieron liderar a sus compañeros y encontrar la fuerza necesaria para superar los obstáculos presentados.

Estos jugadores, con su liderazgo ejemplar, demostraron que la experiencia y vivencias son elementos fundamentales para enfrentar desafíos y alcanzar la grandeza. Carvajal demostró su valía al anotar un gol crucial para el Real Madrid, servido en tiro de esquina por Tony a través de una auténtica jugada de «laboratorio». Courtois, por su parte, se lució nuevamente al salvar goles inminentes, mostrando su habilidad y reflejos. Kroos desplegó su maestría en el centro del campo, ayudando a mantener la calma y el orden en el juego del equipo. Y Nacho se destacó en la defensa, brindando seguridad e incluso contribuyendo al ataque del equipo. Con su desempeño sobresaliente, fueron pilares fundamentales en la victoria del Real Madrid en la final de la Champions League, con su contribución individual y colectiva siendo determinante para el éxito del equipo en este partido histórico.

Finalmente, un aspecto destacable se refiere a la sapiencia de don Carletto Ancelotti y la actitud de toda la familia que representa a los integrantes del Real Madrid, lo cual resultó determinante. La atención y la intención de lograr la meta de ser campeones se manifestaron en una ‘humildad profunda, fe viva, obediencia ciega, oración continua, mortificación universal, pureza divina, caridad ardiente, paciencia heroica, dulzura angelical y sabiduría divina’. Estas cualidades permitieron neutralizar y desviar el escenario del umbral de la derrota, mientras que la determinación y el compromiso fueron fundamentales para cambiar el rumbo del partido y alcanzar la victoria.

Ancelotti, junto a su inseparable hijo, Davide, que funge como asistente de gran lujo, y sus jugadores, incluyendo a Vinicius Junior en su avance continuado hacia la excelencia futbolística y capacidad goleadora, consagrado a la luz de los hechos como el mejor jugador del mundo en la actualidad, fueron capaces de superar los obstáculos y lograr el triunfo en esta final histórica de la Champions League gracias a su atención concentrada en el objetivo y su intención clara de alcanzar la gloria.

Homenaje a un rival formidable y respetable en la final de la Champions League 2024

Es apropiado rendir homenaje y tributo al equipo alemán, destacando sus características y méritos como dignos contrincantes y finalistas de la Champions League versión 2024. El equipo alemán demostró ser un formidable rival en el torneo, con grandes talentos deportivos y humanos. Su desempeño excepcional y su dedicación en cada partido los llevaron a llegar hasta la final. A lo largo de la competición, mostraron un juego sólido, estratégico y lleno de habilidad, dejando claro por qué merecían estar en esa instancia.

Es importante resaltar la valía del equipo alemán y reconocer su esfuerzo y logros. Su determinación, trabajo en equipo y calidad futbolística los convirtieron en un adversario formidable y respetable. Su camino hasta la final de la Champions League no fue fácil y merecen todo el reconocimiento por su trayectoria admirable.

El equipo alemán se convierte así en un ejemplo de excelencia deportiva y humanidad, y su participación en la final es motivo de admiración y respeto. Su presencia en el torneo contribuyó a enriquecer la competición y a elevar el nivel de juego en cada encuentro.

Conclusión

La final de la Champions League entre el Borussia Dortmund y el Real Madrid en 2024 nos dejó un legado de emociones y reflexiones trascendentales. A través de las adversidades y cambios internos, el Real Madrid demostró su compromiso colectivo, sacrificio y calidad plena. Con su liderazgo ejemplar y experiencia, los jugadores superaron el umbral de la derrota y alcanzaron la grandeza. La sapiencia de Ancelotti y la conexión transpersonal dentro del equipo fueron pilares fundamentales en esta victoria. Rendimos homenaje al equipo alemán, digno rival, y reconocemos su valía en esta memorable final de la Champions League.

“¡Al final el Inmaculado Corazón de la Virgen María triunfará!”

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Pedro Morales. Proyecto educativo: “Salve María Auxiliadora, economía de la salvación y de la felicidad verdadera”. Predicador-Declamador Mariano. Conferencista: Economía Transpersonal-Cuántica. Postulante a Rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. (UNET) [email protected]  X: @tipsaldia / Instagram: @tipseconomic  / WhatsApp: +58-416-8735028


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