“Vuela como mariposa, pica como abeja”

Muhammad Ali

Dicen los que saben de boxeo que una recta de izquierda bien conectada no es un golpe noqueador, pero sí logra desestabilizar al contrario, alterar su posición táctica y facilitar posiciones para el siguiente ataque. Y el gancho, ese efectivo e imprescindible golpe en giro, produce en el rival la falta de oxígeno y de circulación.

La contundencia de los más recientes informes y resoluciones para Venezuela, tanto del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como de la Comisión de Encuesta de la Organización Internacional del Trabajo, no equivalen a un nocaut, pero sí a tener contra las cuerdas al gobierno de facto, con su combinación de rectas y ganchos calculados.

Round 1

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en una histórica resolución adoptada el 27 de septiembre de 2019, resolvió crear una Misión de Determinación de los Hechos para Venezuela. Un mecanismo para investigar las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, las detenciones arbitrarias y las torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes cometidos desde 2014, para asegurar la plena rendición de cuentas de los autores y la justicia para las víctimas.

Asimismo, el Consejo otorgó un nuevo mandato a la alta comisionada, Michelle Bachelet, para que continúe investigando la situación de los derechos humanos en Venezuela, con énfasis en el sistema judicial y el acceso a la justicia, las violaciones de los derechos económicos y sociales, y las denuncias sobre el Arco Minero del Orinoco.

Además, estableció que si las autoridades venezolanas no cooperan seriamente con la Oficina de la Alta Comisionada, el Consejo evaluaría la creación de una Comisión de Investigación, un mecanismo aún más severo que la Misión de Determinación de los Hechos para establecer responsabilidades individuales y cadenas de mando.

Round 2

El 30 de septiembre de 2019, la Organización Internacional del Trabajo publicó el informe de la Comisión de Encuesta establecida para Venezuela, con ocasión de las violaciones a los convenios internacionales del trabajo ratificados por el Estado. El autoproclamado gobierno obrero de Nicolás Maduro, como quien recibe un gancho al hígado, es investigado desde 2018 a través de un mecanismo de alto nivel que apenas se ha activado en 13 ocasiones desde la creación de la OIT hace 100 años.

La Comisión alerta en sus conclusiones sobre el persistente hostigamiento a Fedecámaras y sus afiliados, y a sindicatos no afines al gobierno; una situación de impunidad en relación con actos de violencia, amenazas, persecución, estigmatización, intimidación, “así como otras vulneraciones de las libertades civiles, sufridas por sus dirigentes y miembros”. También alerta sobre prácticas de injerencia indebida, favoritismo y promoción de organizaciones paralelas.

Finalmente, la Comisión de Encuesta recomienda al Estado venezolano adoptar las medidas necesarias para garantizar la existencia de un clima desprovisto de violencia, amenazas, persecución, estigmatización, intimidación u otra forma de agresión, en el que los interlocutores sociales puedan ejercer sus actividades legítimas, incluida la participación en un diálogo social con todas las garantías; exhorta a no utilizar procedimientos judiciales para obstaculizar el ejercicio de la libertad sindical y exige la liberación de los trabajadores Rodney Álvarez y Rubén González, ambos detenidos de forma arbitraria, este último sometido a justicia militar.

Decisión arbitral

Victoria por decisión técnica en la ONU y en la OIT en favor de las víctimas y los derechos humanos. Pero aún con muchos otros rounds en disputa.

@carlosdpatino